El alcalde de Ciudad de Panamá Mayer Mizrachi Matalon, compartió un momento que tocó uno de los momentos más difíciles que ha tenido que atravesar en su vida, y que tuvo como lugar el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá.

El mandatario local, que llegó a la capital colombiana para participar de la Reunión de Alcaldes, el principal encuentro anual de la Red de Ciudades del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y un espacio clave para el Banco en temas de desarrollo urbano.

Sin embargo, para el gobernante panameño lo que debió ser un motivo de alegría por regresar al país, terminó convirtiéndose en un episodio que revivió un caso similar en el pasado, justo allí mismo: en un cuarto en la zona de migración.

“Yo estoy en Colombia, donde vine para un foro del BID. Y veces anteriores que he venido a Colombia ha sido difícil la entrada por mi historial en Colombia, pero esta vez hicieron algo que realmente me abrió una herida que estaba bastante cicatrizada. Y es que me metieron precisamente en el cuarto donde hace diez años yo estaba esposado, rodeado de guardias Interpol, con perros y siendo deportado a Panamá, después de haber pasado seis meses en una cárcel colombiana”, inicia el testimonio que Mizrachi difundió en un video desde su cuenta de Instagram el miércoles 2 de septiembre de 2026.

Todo porque esas son las órdenes. Y resulta que diez años después yo sigo viviendo un poco lo mismo y han abierto, realmente han abierto una herida que estaba sanada, señala en medio de los sollozos el alcalde panameño y sobrino político del expresidente Ricardo Martinelli.

Sobre el motivo por el que el pubicó esta denuncia en redes sociales, y en la que señaló a Migración Colombia.

Mizrachi detalló: “Yo no hago esto porque quiero dejarlos mal, sino que da pena que yo tenga que hablar en alto y decir lo que están haciendo y lo que está pasando para que ustedes se pongan las pilas, porque la documentación es de ustedes, las pruebas están ahí y ustedes siguen tratando a la gente inocente como si fueran maleantes. Y para mí es traumante, porque todo aquello quien ha vivido un proceso penal, judicial, carcelario, sabe lo difícil que es recuperar una vida después de que te la hayan destruido”.

A qué captura se refiere el alcalde de Ciudad de Panamá

En ese entonces, un informe del diario El Tiempo señaló los detalles alrededor del entonces empresario panameño que también goza de nacionalidad jamaiquina, y que quedó en el centro de una controversia judicial y migratoria después de recuperar la libertad el 22 de junio de 2016, tras permanecer cerca de seis meses detenido en la cárcel La Picota, en Bogotá, por una solicitud de extradición presentada desde Panamá.

El caso estuvo relacionado con una investigación por presuntas irregularidades en un contrato para instalar una plataforma de comunicaciones cifradas en instituciones de seguridad del país centroamericano.

Mizrachi fue detenido el 29 de diciembre de 2015 cuando ingresaba a Cartagena desde Fort Lauderdale, Estados Unidos.

En ese momento, las autoridades colombianas atendieron una orden emitida por la justicia panameña, que lo requería en un proceso por supuestos delitos contra la administración pública.

La investigación se originó por un contrato suscrito entre la empresa Innovative Venture S.A., vinculada a Mizrachi, y la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) de Panamá durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli.

El acuerdo contemplaba la instalación de Criptext, una plataforma tecnológica de mensajería y encriptación para organismos de seguridad. El valor del contrato ascendía a USD 211.850. Las autoridades panameñas sostuvieron que el servicio no fue prestado en las condiciones pactadas, por lo que se inició una investigación por presunto peculado.

Mayer Mizrachi recordó su captura y extradición desde Bogotá

La indignación no solo se reflejó en las lágrima de impotencia de Mizrachi, y agregó en la grabación lo mal que quedó su imagen luego de ese episodio con la justicia.

“Saben lo difícil que es conseguir un empleo, conseguir credibilidad, poder caminar en la calle y que te pare un guardia y que no te hagan la vida imposible porque tuviste un historial. Y realmente eso es lo que acaban de hacer. Y no es que merezco un trato particular por ser quien soy, sino por ser un ser humano más. Y me alegro que me hayan dado el trato de todo el mundo, porque eso demuestra que el sistema está dañado y no discrimina”, sostuvo el alcalde panameño.

Por lo anterior, Mizrachi le hizo una petición a las autoridades de Colombia.

“En esta ocasión, ahora haciéndolo público, que se pongan las pilas. Hasta el momento, yo no tengo ningún interés de estar en Colombia ni de regresar a Colombia, porque no (lo) hacen a uno sentir invitado. Y la verdad que mucho he trabajado para recuperar mi nombre, mi orgullo, mi reputación. Y en segundos ustedes realmente han destruido eso, han abierto una herida que estaba bastante sanada y me han hecho sentir, aun siendo inocente, como el maleante que me hicieron sentir hace diez años atrás, aun siendo inocente en ese entonces también”, sentenció el mandatario centroamericano.