Alejandra Pradón rompió el silencio y contó cómo vivió la caída desde un séptimo piso en marzo de 2004, un episodio que cambió su vida para siempre. En una entrevista íntima con la periodista Karina Iavícoli, la exvedette repasó los momentos más difíciles de su carrera y habló de las graves consecuencias físicas y emocionales que le dejó el accidente.
Durante la charla, la actriz recordó que pasó un año sin poder caminar, con un cuello ortopédico, fracturas en la cervical, las vértebras y pelvis. “La gente no entiende que estuve un año sin caminar”, lamentó, y cuestionó a quienes se burlaron o especularon sobre lo ocurrido. “Caí de un séptimo piso y joden y boludean con mentiras que no quiero repetir porque me hace daño”, expresó.
La artista también relató cómo, con el tiempo, empezó a poner límites en los programas de televisión para que no mostraran imágenes del accidente. “Les empecé a avisar que, si llegaban a pasar imágenes de ese momento, me iba a ir”, contó. “No se juega con la salud de la gente”, afirmó con firmeza.
Pradón aseguró que, después de la caída, circularon muchas versiones falsas sobre lo que había pasado. “La gente inventó tanta porquería”, insistió. Uno de los rumores más fuertes sostenía que el accidente no había ocurrido en su departamento del séptimo piso, sino en otro piso más bajo, durante una supuesta fiesta sexual. La exvedette desmintió esas versiones y recordó el conflicto que mantenía con Fabrizio Lallana, su pareja de entonces, por la falta de trabajo de él y las discusiones que eso generaba.
“Yo lo único que le pedía era que trabajara. Estuve meses y meses tirándole la ropa por el balcón. Él se iba a dormir a su auto o dormía en el SUM del edificio”, relató. Sobre el hombre, fue contundente: “Para mí él era una persona sana, creí que era buenito, pero era el demonio”.
La mediática también recordó el momento en que, tras la caída, Lallana la levantó del piso y la llevó nuevamente al departamento. “Yo estaba toda conectada muriéndome, con transfusiones de sangre porque me paró, me escondió en el ascensor”, relató.

En la entrevista, Pradón habló de su relación con el exfutbolista Claudio Arzeno y de los episodios de violencia que vivió junto a él. “Él no quería que trabaje. Dejé todo por él y llegó un momento en que me empecé a aburrir. Empecé a hacer giras de teatro cuando él concentraba. Hasta que un día llega antes y se da cuenta. Yo era de él. Estaba prohibido trabajar”, recordó.
Sobre el inicio del vínculo, contó: “De entrada era un amor, un dulce. Después, cuando veía alguna imagen mía en la tele me agarraba de los pelos contra el piso”. Al ver una foto de su ex Fabrizio Lallana en una pantalla, Pradón no dudó: “Sáquenmelo por favor. No me gusta verlo. Me pasó lo peor de mi vida”.
Alejandra relató que, tras el accidente, decidió luchar por su recuperación. “Yo hice que me pusieran un gimnasio en la cama de la clínica y en mi casa, cuando estuve postrada con internación domiciliaria, también me puse gimnasio y hacía gimnasia en la cama con los kinesiólogos para no perder músculo y dormía arriba de unas maderas como haciendo bicicleta con las piernas”, explicó.

Sobre los momentos previos a la caída, reconoció que no recuerda lo que sucedió, salvo que estaba tirando la ropa de Lallana por el balcón porque él le decía que no había conseguido trabajo. “El médico me dijo que es un accidente de 400 kilómetros por hora. Fue un shock”, contó.
En cuanto a la intervención de la Justicia, Pradón recordó que su entonces abogado, Cúneo Libarona, le informó que el juez quería hacerle preguntas sobre el consumo de drogas de su pareja. “Él se drogaba desde los 14 años. Y yo no sabía”, aseguró.
Por último, Pradón fue tajante sobre su relación con Lallana: “Nunca más lo vi y no quiero saber nada. Me dijeron que sigue redrogado”.




