El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (Idpyba) anunció que acompaña las denuncias por el presunto envenenamiento de mascotas en Colina Campestre, en el norte de Bogotá, donde residentes reportaron la muerte de cuatro perros y dos gatos. La entidad informó que contactará a las personas afectadas para apoyar las acciones legales y evitar que los hechos queden impunes.

La alerta se concentra en parques cercanos a la carrera 54 con calle 135, en el sector de Colina Campestre, aunque vecinos también reportaron situaciones similares en otros puntos de Suba y Usaquén. Por ahora, las autoridades no han identificado públicamente a los responsables ni han confirmado cuál sería la sustancia que habría causado las intoxicaciones.

La jefe de la Oficina Jurídica del Idpyba, Yuly Patricia Castro Beltrán, rechazó los hechos y señaló que el Centro de Atención Jurídica para la Protección y Bienestar Animal ya inició contactos con los dueños de los animales afectados. “Estamos contactando a aquellas personas que han sido afectadas con la finalidad de acompañar estas denuncias para que estos graves hechos no queden impunes”, afirmó.

El Idpyba acompaña las denuncias por el presunto envenenamiento de mascotas en Colina Campestre, en el norte de Bogotá  - crédito composición fotográfica

La funcionaria recordó que los casos de envenenamiento que causen muerte, lesiones graves o afectaciones al bienestar de un animal pueden derivar en sanciones penales o administrativas, según las circunstancias de cada caso.

La comunidad realizó una velatón y pidió una investigación penal

Los residentes del sector realizaron una velatón para recordar a los animales que murieron y exigir respuestas de las autoridades. La comunidad ya había advertido sobre la posible presencia de alimentos contaminados, entre ellos trozos de pan, así como bolsas que despertaron sospechas en las zonas verdes.

El edil de Usaquén Andrés Ardila respaldó el reclamo de los vecinos y presentó una solicitud de investigación ante el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal de la Fiscalía General de la Nación. El pedido busca establecer si hubo una acción deliberada contra los animales y quiénes estarían detrás de ella.

De acuerdo con la información expuesta por el edil a CityTv, la solicitud pide que un perito inspeccione el área de la calle 135 con carrera 54, con el fin de recolectar posibles muestras antes de que la lluvia, el tránsito de personas o las labores de limpieza eliminen rastros que puedan servir en el proceso.

La muerte de cuatro perros y dos gatos en Colina Campestre activó acciones legales para evitar la impunidad por maltrato animal - crédito Composición fotográfica

El documento también plantea la recopilación de videos de cámaras de seguridad de viviendas y establecimientos cercanos, la incorporación de exámenes toxicológicos realizados por clínicas veterinarias y el refuerzo de la vigilancia policial en los sectores afectados de Suba y Usaquén.

La denuncia se apoya en normas como los artículos 339A y 339B del Código Penal, relacionados con el maltrato animal, además de la Ley 84 de 1989. Según expuso Ardila, el expediente reúne informes médicos veterinarios, fotografías y testimonios de habitantes de la zona.

Mientras avanzan las denuncias, el Idpyba reiteró que los ciudadanos pueden informar casos de presunto maltrato animal a través de la Línea Única de Emergencias 123. Para facilitar las investigaciones, las autoridades recomiendan entregar la ubicación exacta, fotografías, videos y cualquier información que permita identificar a posibles responsables.

Vómito, salivación y convulsiones son señales de alerta

La principal preocupación entre los propietarios de mascotas es la rapidez con la que puede evolucionar una intoxicación. Los síntomas dependen de la sustancia que el animal haya ingerido, de la cantidad y de sus condiciones de salud, por lo que pueden aparecer de inmediato o varias horas después del contacto con el tóxico.

Los reportes por intoxicación de mascotas se concentran cerca de la carrera 54 con calle 135 y también alcanzan sectores de Suba y Usaquén - crédito X

Entre las señales que deben alertar a los cuidadores están el vómito, la salivación excesiva, el cansancio repentino, la desorientación, los temblores, los espasmos musculares, las convulsiones y la dificultad para mantenerse en pie. También pueden presentarse jadeo, diarrea, falta de apetito, cambios bruscos de comportamiento o rastros de sangre en el vómito y las heces.

Un episodio de este tipo requiere una respuesta inmediata, en especial si el animal estuvo en un parque, jardín o espacio público donde pudo consumir comida, residuos u objetos desconocidos. La atención veterinaria urgente es la medida prioritaria ante una sospecha de intoxicación.

Si es posible hacerlo sin tocar ni exponerse al elemento, los dueños pueden conservar una muestra del alimento, sustancia o material que se presume que consumió el animal. Una muestra del vómito también puede aportar elementos al veterinario para determinar el posible origen de la intoxicación y definir el tratamiento.

No se recomienda automedicar a perros o gatos ni intentar provocar el vómito sin orientación profesional. Esa práctica puede agravar el cuadro si el animal ingirió sustancias corrosivas, derivados del petróleo u objetos que puedan causarle lesiones al volver a pasar por la garganta.