El exministro venezolano y aliado de Nicolás Maduro admitió este martes 15 de septiembre ante un tribunal de Miami su participación en una conspiración para lavar dinero y ocultar fondos obtenidos mediante sobornos y contratos públicos. Como parte del acuerdo con la Fiscalía, renunciará a 195 millones de dólares y podría colaborar en investigaciones que involucran a otros cuatro acusados, mientras enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión.