Cuando terminan de comer helado, la mayoría de las personas suele tirar los potes de telgopor a la basura sin pensarlo demasiado. Sin embargo, muchos ignoran que, por su tamaño, resistencia y forma, pueden reutilizarse para hacer distintos objetos para el hogar.
En caso de reutilizarlos, es fundamental lavarlos bien con agua y detergente, eliminar cualquier resto de helado y dejar que se sequen por completo. Cuando ya están limpios, pueden cortarse, pintarse o decorarse, en base a la nueva función que adquieran.
6 ideas para reutilizar los potes de helado
1. Macetas para plantas pequeñas
La alternativa más fácil consiste en usar el pote de helado como una maceta para plantas chicas. Lo único que hay que hacer es agujerear la base para facilitar el drenaje y colocar tierra junto con una planta.

2. Organizador para útiles
Otra opción es usarlos para guardar lápices, marcadores, reglas y otros elementos de escritorio. Para mejorar su apariencia, es posible forrarlos con tela, papel adhesivo o pintura.
3. Recipiente para broches de ropa
Como los potes de helado son muy profundos, una opción práctica para reutilizarlos es guardar los broches para colgar la ropa. Así, quedan todos juntos y se evita que se pierdan en el balcón o en el lavadero.
4. Organizador para productos de limpieza
También pueden utilizarse para guardar esponjas, guantes, cepillos chicos o paños. De esta manera, es posible mantener estos elementos ordenados debajo de la pileta de la cocina o en el lavadero.
5. Caja para guardar cables y cargadores
Como si fuera poco, los potes pueden transformarse en organizadores para cables USB, cargadores, auriculares y adaptadores. Al tener tapa, permiten mantenerlos protegidos del polvo y evitar que queden desordenados en cajones o sobre el escritorio.

6. Recipiente para juguetes pequeños
En habitaciones de chicos pueden servir para guardar juguetes, como bloques, autos o piezas de juegos. También es posible etiquetarlos para identificar qué hay en cada pote de helado.
En definitiva, los potes de helado pueden tener una segunda vida dentro del hogar, por lo que conviene tener en cuenta si pueden servir para resolver alguna tarea de la casa antes de deshacerse de ellos.



