
Apple acusó a OpenAI de destruir pruebas en la disputa judicial por presuntos secretos comerciales. Por tanto, pidió al Tribunal de Distrito de Estados Unidos en San José, California, que habilite una investigación preliminar acelerada.
La solicitud se apoya en un análisis forense de una MacBook que, según Apple, Chang Liu usó desde que dejó la compañía en enero de 2026.
De acuerdo con Apple, OpenAI habría entregado esa computadora portátil con varias semanas de demora y el equipo sería una de las pocas piezas de información que los acusados habrían aportado hasta el momento.

El conflicto gira en torno a Liu, exingeniero de Apple, a quien la empresa acusa de incorporar en su trabajo en OpenAI un esquema de circuito patentado de Apple. También sostiene que hubo accesos no autorizados y sostenidos a servicios de almacenamiento en la nube de terceros vinculados a la compañía.
De qué acusó Apple a OpenAI
Según la demanda de Apple, el análisis del equipo reveló que Liu y otros empleados de OpenAI estaban al tanto de un acceso no autorizado y sostenido a proveedores de almacenamiento en la nube de terceros utilizados por Apple.
En ese contexto, la compañía ahora dirigida por John Ternus afirmó además que, cuando OpenAI supo que Liu estaba bajo investigación, Liu ordenó a un colega de OpenAI, Yu‑Ting Peng, que destruyera pruebas y que Peng aceptó hacerlo.

Apple también alegó que Liu utilizó una herramienta de OpenAI con el mismo nombre que una aplicación interna de ingeniería de Apple.
En el escrito, la compañía sostuvo que la evidencia presentada hasta el momento respalda su posición de que no está realizando “búsquedas de pruebas”, sino que enfrenta un uso indebido de secretos comerciales y la destrucción de material relevante para el caso.
Qué respondió OpenAI a Apple
OpenAI presentó su propio escrito y rechazó las acusaciones. En esa respuesta, la compañía calificó la disputa como “un desastre provocado por la propia Apple” y afirmó que cualquier documento de Apple al que Liu haya accedido es irrelevante para su trabajo en OpenAI.

OpenAI también cuestionó los procedimientos de Apple para la seguridad de datos y la desvinculación de empleados, y pidió al tribunal que limite el alcance de cualquier medida cautelar para que no impida que los trabajadores cambien de empleo.
En el expediente, sostuvo además que Apple alienta a sus empleados a usar cuentas personales de iCloud para acceder a documentos de trabajo, lo que, según la empresa, puede dificultar la separación entre información personal y material corporativo cuando alguien deja la compañía.
En su descargo, Liu afirmó que cualquier acceso a documentos de Apple después de su salida tuvo como objetivo ayudar a excompañeros a localizar archivos o responder consultas relacionadas con su trabajo.

Tang Yew Tan, señalado en la demanda, sostuvo que devolvió prototipos antes de irse y que solo conservó materiales que describió como no confidenciales.
Cómo avanza la demanda de Apple a OpenAI
Las compañías están en litigio desde que Apple demandó a OpenAI. La acusó, junto con dos exempleados, Chang Liu y Tang Yew Tan, de apropiarse indebidamente de secretos comerciales vinculados al diseño de hardware, la fabricación y las operaciones de la cadena de suministro, mientras OpenAI desarrolla dispositivos de consumo.
Según la demanda, más de 400 exempleados de Apple trabajan actualmente en OpenAI.

Apple reclamó una indemnización económica, una orden judicial preliminar para impedir que OpenAI trabaje con hardware basado en tecnología de Apple y una orden que exija la destrucción de cualquier material que considere de su propiedad.
Está previsto que un juez escuche los argumentos sobre la solicitud de la orden judicial el 1 de octubre de 2026.
OpenAI, por su parte, presentó una moción para desestimar el caso, al sostener que Apple no describió suficientemente qué considera secretos comerciales ni demostró ser propietaria de propiedad intelectual protegible.