El jolgorio luego del lanzamiento de los iPhone 18 Pro y Pro Max se vio interrumpido por una falla que desencantó a los primeros compradores de esos teléfonos. Tal como contamos en TN Tecno, un error en el funcionamiento de Face ID provocó bloqueos en los dispositivos y reinicios repentinos e inesperados.
Luego de algunos días de incertidumbre, Apple por fin salió al ruedo a prometer una solución para ese error en sus flamantes smartphones. La buena noticia es que se descarta un inconveniente de hardware, que habría obligado al fabricante a iniciar un complejo proceso de devoluciones.
Apple solucionará la falla en los iPhone 18 Pro
El sitio 9to5Mac informó en primera instancia que el bug aparece cuando se configura una aplicación para que sea desbloqueada con reconocimiento facial, en este caso, con Face ID. Cuando los usuarios intentan abrir la app, el teléfono se congela y luego se reinicia.
Un detalle relevante es que la falla solo ocurre en las herramientas bloqueadas con ese sistema biométrico, pero no al usarlo para desbloquear el teléfono. El problema en los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max fue catalogado como un “dolor de cabeza”, teniendo en cuenta que ocurre en equipos recién adquiridos.

Después de los reportes de los usuarios afectados en foros y páginas de soporte oficial, Apple reaccionó y prometió una solución, que se lanzará en una actualización de software que comenzará a circular la próxima semana.
Antes de eso, hubo un buen grado de incertidumbre. La publicación Phone Arena había recogido el comentario de una persona que tuvo este problema y que dejó entrever que se debía a una falla en el hardware, luego de que la firma le entregase un nuevo teléfono en reemplazo del que presentaba el error.
Esa posibilidad no se descartó porque en Apple hizo cambios en el sensor de reconocimiento biométrico que tienen los nuevos iPhone 18 Pro, en los que además se modificó la pestaña llamada Dynamic Island.
Esto hubiese sido un verdadero dolor de cabeza: cuando una falla de esta especie no está en el software, sino en el mismísimo dispositivo, los fabricantes deben pedir los productos físicos para repararlos o entregar unidades nuevas.




