
El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan, afirmó este domingo ante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi que la seguridad nacional y la integridad territorial saudíes son “intocables”, en medio de la escalada de tensiones con los rebeldes hutíes de Yemen y de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El jefe de la diplomacia saudí sostuvo que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no permitirán ataques contra sus territorios, infraestructuras ni intereses estratégicos, sin importar los argumentos con los que se justifiquen.
“El reino afirma que su seguridad nacional, su integridad territorial y sus activos son intocables, y que los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no aceptarán que se atente contra sus territorios, instalaciones o intereses vitales, independientemente de los pretextos o etiquetas que se utilicen”, indicó Bin Farhan.
Arabia Saudí asistió al encuentro como país invitado. La posición de Riad dentro del bloque continúa sin definirse, ya que participa en sus reuniones, pero no ha formalizado su incorporación desde que recibió la invitación en 2024.

Bin Farhan reclama una salida política a la escalada regional
Durante su intervención, Bin Farhan advirtió que la confrontación sostenida en Oriente Medio no ofrecerá una solución permanente. Por ello, pidió reducir la tensión y crear condiciones para iniciativas políticas y diplomáticas.
El ministro vinculó la estabilidad del Golfo con el respeto a la soberanía de sus Estados, la no injerencia en los asuntos internos, la buena vecindad y la resolución pacífica de las controversias.
Para Riad, la seguridad del Golfo tiene una dimensión internacional por su incidencia en la economía mundial y en la capacidad de los mercados para afrontar crisis, señaló el canciller.
Por su parte, este domingo el primer ministro de Pakistán, Shahbaz Sharif, expresó en una llamada telefónica con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, el “pleno apoyo y solidaridad” de Islamabad frente a los ataques lanzados por los rebeldes hutíes de Yemen y desde Irak contra la monarquía saudí. Según la agencia oficial de noticias saudí SPA, Sharif “condenó los ataques perpetrados contra el reino por la milicia hutí” y denunció las “flagrantes violaciones de su soberanía e integridad territorial”.
La conversación se produjo en un momento de máxima tensión regional. Los hutíes —aliados de Irán— han intensificado sus ofensivas contra bases militares e infraestructura petrolera de Arabia Saudita, en el marco de una campaña para dominar la costa yemení del mar Rojo y consolidar el bloqueo marítimo que impusieron a mediados de julio contra el reino.
Ormuz y Bab al Mandeb agravan la exposición de Arabia Saudí
Bin Farhan también destacó la necesidad de garantizar la libertad de navegación por el estrecho de Ormuz y otras rutas marítimas. Afirmó que su estabilidad está ligada al abastecimiento energético y al comercio internacional.
Cualquier alteración de esos pasos, agregó, repercutiría en los mercados globales, las cadenas de suministro y el crecimiento económico. La advertencia llega cuando las restricciones y los ataques en Ormuz mantienen bajo presión una ruta por la que, antes de la guerra, transitaba cerca del 20 % del crudo mundial.
La situación en el estrecho de Bab al Mandeb también preocupa a Arabia Saudí. El corredor ha adquirido peso como alternativa para sus exportaciones, pero los ataques de los hutíes de Yemen contra barcos relacionados con Riad y su actividad en áreas cercanas han incrementado los riesgos para la navegación.
La combinación de ambos focos compromete la seguridad energética saudí y eleva la vulnerabilidad de dos corredores fundamentales para el comercio internacional.
Las declaraciones del ministro se conocieron un día después de que los líderes de los BRICS aprobaran por unanimidad la Declaración de Nueva Delhi. El documento pidió máxima contención ante la escalada en Oriente Medio y exhortó a evitar medidas que profundicen la crisis.
Arabia Saudí no estuvo representada en la jornada anterior de la cumbre. Bin Farhan llegó a Nueva Delhi durante la noche y participó posteriormente en el encuentro.



