Buenos Aires, 16 sep (EFE).- El Gobierno de Argentina planea tomar préstamos internacionales por un total de 3.500 millones de dólares para adquirir tres submarinos y dos fragatas destinadas a su fuerza naval, según consta en el proyecto de Presupuesto 2027 remitido por el Ejecutivo al Parlamento.
La iniciativa, que deberá ser aprobada por el Congreso, incluye en la previsión de crédito público un préstamo por 1.200 millones de dólares para la incorporación de "dos fragatas multimisión" y otro por 2.300 millones de dólares para comprar "tres submarinos convencionales", con un plazo mínimo de amortización de tres años.
Los submarinos estarán destinados a la base naval de Mar del Plata y las fragatas a la de Puerto Belgrano, a 400 y 600 kilómetros respectivamente de Buenos Aires.
La flota de submarinos de Argentina mermó en las últimas décadas, algo que se agravó con el trágico naufragio en noviembre de 2017 del ARA San Juan (modelo TR-1700 de fabricación alemana), que implosionó mientras operaba bajo la línea de superficie frente a las costas de la provincia patagónica de Chubut con sus 44 tripulantes a bordo.
Por su parte, la compra de dos fragatas dotaría a la Marina del país suramericano de mayor poderío para su flota de superficie, que a la fecha solo cuenta con tres destructores clase Meko 360, seis corbetas clase Meko 140 y tres patrulleros oceánicos clase Gowind 90.
Argentina recibió en diciembre de 2025 los primeros seis de 24 aviones caza F-16 de fabricación estadounidense adquiridos a Dinamarca, y el 10 de septiembre pasado el Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó la venta al país suramericano de cuatro helicópteros militares polivalentes Blackhawk.
Además, en agosto de este año firmó un acuerdo con el Gobierno de Donald Trump para incorporar 235 vehículos blindados Stryker.
El presidente argentino, Javier Milei, anunció el pasado 3 de septiembre la reactivación del proyecto para construir desde el próximo 2 de enero una base naval integrada en Ushuaia, en la sureña provincia de Tierra del Fuego, a unos 2.300 kilómetros de Buenos Aires y a 700 de las islas Malvinas, bajo administración británica desde su ocupación en 1833 y cuya soberanía reclama Argentina.
La base "incorporará funciones logísticas relevantes, será un punto estratégico para la proyección argentina al Atlántico sur, que permitirá vigilar y controlar recursos naturales y a nuestra soberanía", dijo el martes el portavoz presidencial, Adrián Ravier, en una conferencia de prensa este martes en la Casa Rosada.
Por su parte, este miércoles el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, dijo en una entrevista radial: “Nuestra alianza con Estados Unidos y ser referentes en América para ellos, obviamente, nos posiciona adecuadamente para buscar la integridad territorial de nuestro país”.
El ministro ratificó que el reclamo argentino se mantendrá por la vía diplomática y pacífica, y señaló que el Gobierno "tiene en cuenta" las recientes declaraciones de Trump sobre su disposición a mediar para evitar cualquier conflicto. EFE
