Rodolfo Arruabarrena valoró la clasificación de Boca Juniors a las semifinales de la Copa Sudamericana tras el empate 1-1 ante San Pablo en el estadio Morumbí, resultado que le permitió al Xeneize avanzar de ronda por un marcador global de 2-1. “Me hubiese gustado ganar, es la verdad, pero el empate nos da la posibilidad de pasar a las semifinales”, expresó el entrenador en la conferencia de prensa posterior al encuentro.

El entrenador destacó el rendimiento de su equipo durante los primeros 45 minutos del partido, en los que Boca dominó las acciones ante un rival que arrastraba un mal presente futbolístico. “Hemos hecho, a mi entender, un partido muy serio. En el primer tiempo dominamos en todos los aspectos”, afirmó Arruabarrena, quien reconoció que la segunda mitad tuvo un desarrollo distinto: “En el segundo, San Pablo tiene su historia y lo fue a buscar, ahí nos llegó un poquito más”.

El equipo argentino se había puesto en ventaja con el gol de Leandro Lozano, quien a falta de media hora para el final definió con un remate cruzado tras superar en velocidad a Domingos Duarte. Sin embargo, San Pablo alcanzó la igualdad a los 88 minutos, cuando el propio Duarte conectó de cabeza un centro que venció a Álvaro Montero. Fue el primer gol de pelota parada que recibió Boca luego de muchos encuentros. “Me hubiese gustado ganar, pero no puedo quejarme de nadie. El esfuerzo está y es la primera vez que nos hacen un gol de pelota parada, sacando lo de Riestra, y hay que seguir trabajando y resistiendo”, señaló.

Arruabarrena también hizo referencia al error defensivo que derivó en la conquista del local. “Cuando arrancamos teníamos menos estatura que San Pablo y al recibir el gol teníamos más altura, hay un error, pero es fútbol, se cometen errores”, explicó, en alusión a los cambios realizados durante el segundo tiempo.

El entrenador remarcó que la búsqueda de la recuperación de la pelota en campo rival fue una de las claves del planteo. “Siempre buscamos, la presión fue alta, tratar de recuperar en campo rival y encontrar los espacios, creo que lo hicimos bien”, detalló. Sobre el funcionamiento colectivo, agregó: “A mí me ha gustado el equipo y me sentí representado los 90 minutos. A pesar de que en los últimos lo sufrimos, pero estuvimos bastante serios”.

Consultado por la actuación del San Pablo en el estadio Morumbí, el entrenador evitó profundizar en el análisis del rival. “No me gusta hablar del rival, porque no los veo entrenar y no sé lo que les pide el entrenador. Es un director técnico con mucha historia y sabe lo que quiere”, sostuvo, aunque reconoció que la impaciencia del público local complicó a su equipo pese a la reacción en la segunda mitad: “Es verdad que en casa en el primer tiempo nos costó, en el segundo tiempo fuimos superiores. Acá en el primer tiempo fuimos superiores y la sensación es que lo teníamos dominado, y en el complemento hubo impaciencia, el hincha lo siente y ahí aprovechamos”.

Pese a la clasificación, Arruabarrena pidió mesura entre los futbolistas y el entorno del club. “Hay que tener los pies sobre la tierra, todavía falta mucho y vienen partidos tan o más importantes de los que tuvimos, hay que serenarnos. Obviamente vamos a festejar, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo”, indicó, en referencia al próximo compromiso de Boca por el Torneo Clausura, previsto para este domingo como visitante.

El técnico también se refirió al desgaste físico del plantel tras una seguidilla de partidos definitorios. “Llevamos tres meses, estamos vivos en todas las competencias, venimos de un trajín largo y complicado de todas finales. Ya mañana hay que empezar a pensar en la liga, tratar de seguir mejorando, de estar más cerca de las primeras posiciones”, explicó.

A flor de piel: así vivió el Vasco la clasificación semifinales.

Arruabarrena remarcó el significado que tuvo para él dirigir en el estadio Morumbí, 26 años después de su paso como jugador donde en ese escenario levantó la Copa Libertadores con Boca Juniors. “Como entrenador los felicito y como hincha les agradezco, pero pasaron 26 años, ya no me puedo mover”, expresó, entre el análisis técnico y la emoción personal. El Vasco también se refirió a los cambios en las instalaciones del estadio: “El túnel está cambiado, hoy no había papelitos pegados (en referencia a los que pegó Bianchi sobre el exitismo que manejaba por entonces el Palmeiras), la cantidad de gente era más o menos la misma, el campo está espectacular”.

Sobre el funcionamiento de los futbolistas jóvenes de Boca Juniors, valoró la experiencia adquirida durante el partido. “Como dijeron, hay chicos de 19 y 20 años que les servirá para el futuro”, señaló, en referencia a los integrantes del plantel que compitieron ante un rival de trayectoria en el ámbito continental.

Con la clasificación a semifinales de la Copa Sudamericana asegurada, Boca deberá presentarse este domingo a las 14:45 ante San Lorenzo, como visitante, por el Torneo Clausura. El próximo compromiso oficial del club será el domingo 27 de septiembre, cuando enfrente a Racing Club por los cuartos de final de la Copa Argentina. La serie de semifinales ante Vasco da Gama, rival que eliminó a Independiente Santa Fe de Colombia, comenzará el 13 ó 14 de octubre en la Bombonera, con la revancha programada para el 20 ó 21 de octubre en el estadio São Januário, de Río de Janeiro.