Ashley St. Clair afirmó que rechazó una propuesta de USD 40 millones para firmar un acuerdo de confidencialidad sobre su relación y el hijo que tuvo con Elon Musk. La declaración aparece en el documental Musk, de Alex Gibney, proyectado en el Festival de Venecia el y Previsto para estrenarse el 16 de octubre de 2026.

Ashley St. Clair. La madre de un hijo de Elon Musk asegura que rechazó una oferta millonaria para no hablar de su relación - REUTERS/Yves Herman

Su testimonio importa porque traslada al ámbito público una negociación privada vinculada con una de las figuras más influyentes de la tecnología. También, amplía el debate sobre X, la red social adquirida por Musk en 2022, cuya actividad y decisiones editoriales han generado cuestionamientos políticos y sociales. St. Clair sostiene que la plataforma alimenta una “división deliberada” con efectos fuera de internet.

La vida familiar de Elon Musk se incorpora al análisis de su poder - EFE/EPA/ Chip Somodevilla / Pool

Cuál fue el acuerdo de silencio que pretendía Musk

Según relató St. Clair, ella y Musk tuvieron un hijo en 2024. La relación terminó poco después, de acuerdo con su versión. El entorno del empresario le ofreció un pago inicial de 40 millones de dólares y una mensualidad de 100.000 dólares a cambio de suscribir un documento de confidencialidad. La propuesta económica fue retirada cuando ella se negó a aceptar esas condiciones.

En la presentación del largometraje en Venecia, St. Clair explicó que rechazó el acuerdo por el ejemplo que quería dar a sus hijos. “Nunca se debe anteponer el bienestar material a decir la verdad”, expresó. La participante señaló que una oferta de ese tamaño obliga a valorar el alcance de cada declaración y la responsabilidad de hacerla pública después.

“Una legión de hijos” aseguró Musk

El documental incluye un mensaje que Musk habría enviado a St. Clair antes del nacimiento de su hijo. En ese texto, según su testimonio, el empresario expresó que necesitaba una “legión de hijos antes de la Guerra Civil”. La frase se incorpora a un retrato que examina sus posiciones públicas y la influencia que mantiene desde sus empresas y servicios tecnológicos. Gibney construye esa mirada.

Ashley St. Clair relata que el entorno de Musk le ofreció dinero por un acuerdo de confidencialidad sobre su relación - REUTERS/Yves Herman

St. Clair también cuestionó la actuación de Musk en X. Durante el encuentro con la prensa, afirmó que no se puede ignorar lo que ocurre en la plataforma, porque sus publicaciones y aportaciones avivan conflictos que, a su juicio, no existen en el mundo real. Añadió que esa dinámica puede producir consecuencias catastróficas si no hay regulación, controles y una respuesta colectiva.

Al margen de las declaraciones de Ashley St. Clair en el documental, Elon Musk mantiene una relación pública y distante con otra de sus hijas, Vivian Wilson. El conflicto se remonta a 2022, cuando la joven cambió legalmente su nombre y su identidad de género, dejó de utilizar el apellido Musk y adoptó Wilson, el de su madre, Justine Wilson. En ese trámite manifestó que no deseaba mantener ningún vínculo con su padre.

Las diferencias se profundizaron por las posturas del empresario sobre la identidad transgénero. Vivian Wilson se ha convertido en una voz pública dentro de la comunidad LGTBIQ+, mientras Musk ha cuestionado políticas de inclusión y ha realizado declaraciones críticas sobre estos asuntos.

El caso también reavivó la atención sobre las tensiones familiares de Elon Musk, incluida su relación distante con Vivian Wilson y sus diferencias públicas sobre la identidad de género - (EFE)

La campaña de Desigual, titulada Born to disobey, fue interpretada como una referencia indirecta a esa tensión. En el anuncio, Vivian aparece junto a un robot que representa la eficiencia tecnológica, aunque muestra límites ante situaciones que requieren creatividad, intuición y autonomía. La pieza fue leída como una crítica simbólica al universo empresarial de Musk, ligado a la inteligencia artificial, la robótica y la tecnología.

Las declaraciones de St. Clair y el distanciamiento de Vivian Wilson muestran que la influencia de Musk trasciende sus empresas y sus decisiones tecnológicas. Su papel al frente de X, Tesla y SpaceX mantiene bajo escrutinio cada intervención pública, mientras los conflictos familiares y las críticas sobre su discurso amplían el debate sobre los límites de poder de los empresarios que controlan plataformas con impacto global.