Icardi, con la casaca del Galatasaray, club en el que se convirtió en el máximo goleador extranjero de su historia. Además ganó seis títulos

Todo indica que las negociaciones entre la Lazio y el entorno de Mauro Icardi, que habían resucitado en las últimas horas de la ventana, terminaron abruptamente por la negativa de Gennaro Gattuso, según confirmó el periodista Ilario Di Giovambattista. El técnico calabrés se convirtió en el obstáculo definitivo para una operación que parecía haber cobrado nuevo impulso durante la jornada, y que finalmente no prosperará.

La jornada había comenzado con señales alentadoras. Según informó Manuele Baiocchini, de Sky Sport Italia, el club romano había retomado los contactos con el entorno del delantero argentino, de 33 años, todavía libre de contrato tras su paso por el Galatasaray. A diferencia de lo ocurrido hace algunas semanas, cuando Icardi había puesto en pausa la propuesta por su intención de jugar la Champions League, esta vez el panorama era diferente: el jugador mostraba una mayor disposición y consideraba seriamente la posibilidad de instalarse en Formello. Incluso se preveían contactos con Gattuso para evaluar la viabilidad táctica y económica de la incorporación.

El punto económico era complejo pero no insalvable. El ex capitán del Inter de Milán, autor de 121 goles con la camiseta nerazzurra, debía reducir considerablemente sus pretensiones salariales hasta llegar a los 3 millones de euros anuales, cifra que ya había sido contemplada en propuestas anteriores. La Lazio, de hecho, le había presentado en las últimas semanas una oferta concreta: primero 2,5 millones por una temporada, y luego una mejorada de dos años por tres millones anuales. El representante del jugador, Letterio Pino, había frenado esa negociación, aunque dejando abierta la puerta: “Hubo la posibilidad, fue muy amable Fabiani, pero nos dijimos, esperemos un momento, paremos”, explicó, en referencia a Angelo Fabiani, director deportivo del club.

Gattuso apostó por Pinamonti y cerró la puerta

Pero la pieza que no encajó fue Gattuso. El técnico italiano tiene en mente un perfil de centrodelantero bien definido —dinámico, con despliegue físico, capaz de presionar y asociarse más allá del gol— e Icardi no termina de calzar en ese molde. Más determinante aún: Gattuso confía en Andrea Pinamonti, el delantero al que pidió específicamente para liderar el ataque de la Lazio en este mercado, y no está dispuesto a ceder terreno. El ex Sassuolo, en sus primeras cuatro fechas con la camiseta celeste, no ha logrado dejar una actuación convincente. La más recordada —y no para bien— fue su ingreso ante el Milan, en un partido que el conjunto romano terminó 2-2: perdió duelos, no se asoció y fue superado por la defensa rival. Antes, ante el Udinese, también había pasado inadvertido, aunque su trabajo se vio condicionado por un golpe físico que lo privó de estar al cien por ciento frente al Milan.

Gattuso, sin embargo, no lo abandona. El DT prefiere apostar por jugadores que vean en el club un destino genuino, que lleguen con hambre y con proyecto, y sigue sosteniendo a Pinamonti pese a los resultados esquivos. Esa convicción fue, en última instancia, la que sepultó cualquier posibilidad de avanzar sobre Icardi. El cupo en la lista de inscripción aún estaba disponible —liberado por las salidas de Patric y Luca Pellegrini, una vez que se sumó Diogo Leite— pero esa vacante no fue suficiente argumento para doblarle el brazo al entrenador. “Decisión final”, indicaron desde Italia. ¿Sin chances de ser revertida en las próximas horas? El elenco de la capital italiana está tercero en la Serie A con diez puntos, a dos del líder, la Roma, su clásico rival.

El presidente Claudio Lotito nunca había descartado del todo la opción, pero la postura de Gattuso siempre fue considerablemente más fría. El delantero, que también tiene sobre la mesa propuestas del Olympiacos y el PAOK en Grecia, y cuyo nombre circula en el radar del Atlético Mineiro de Brasil y el Everton de Inglaterra, sigue libre para firmar con cualquier club aunque la ventana haya cerrado, dado su condición de agente libre. Su representante fue claro respecto a las prioridades: “El dinero no es la prioridad. Busca un proyecto técnico y la posibilidad de quedarse en un lugar dos o tres años”. Esa estabilidad que reclama Icardi, en la Lazio de Gattuso, nunca estuvo garantizada.