Así es la casona de Ricardo Darín y Florencia Bas: tiene casi 90 años, pileta y un jardín impactante
Cuando aún faltaban unas semanas para que se estrenara en el cine la ya mítica Nueve Reinas , hace más de 25 años, Ricardo Darín y su esposa Florencia Bas decidieron comprar una vieja casona de 1938, en uno de los sectores más codiciados y emblemáticos del barrio de Palermo . Y si bien la propiedad
Cuando aún faltaban unas semanas para que se estrenara en el cine la ya mítica Nueve Reinas, hace más de 25 años, Ricardo Darín y su esposa Florencia Bas decidieron comprar una vieja casona de 1938, en uno de los sectores más codiciados y emblemáticos del barrio de Palermo. Y si bien la propiedad conserva aún parte de su fachada original y de su estructura interna, la pareja le fue dando su impronta con el correr de los años.
En un contexto general de elegancia y funcionalidad, uno de los espacios preferidos de ambos es, sin dudas, el impactante jardín que sobresale en la parte trasera.
La enorme pileta, al fondo, llama la atención entre los árboles, las plantas y los senderos, mientras un área exclusiva para la parrilla y otra zona de descanso completan el cuadro.
Se trata de un oasis no sólo para ellos, sino también para sus mascotas, para el resto de la familia y para las visitas. En medio de la gran ciudad, el poder respirar aire puro rodeados de verde y naturaleza, genera momentos a diario que el actor y los suyos atesoran y disfrutan al máximo.
El estilo histórico sigue presente
Observándola desde afuera, la fachada de la casa de casi 90 años de vida mantiene el espíritu de la época en que fue construida. Emana elegancia y majestuosidad; pregona mística y misterio. Al ingresar a ella, los ambientes amplios, luminosos y exquisitamente decorados, certifican todo lo que uno puede pensar en la previa.
Relajación, paz, tranquilidad, amor. Todo lo que la familia necesita, lo encuentra en la vieja casona palermitana (FOTO: Instagram Florencia Bas).
Se imponen los típicos techos altos de las casas antiguas y los grandes ventanales que dan paso a luz natural en cada rincón. Y si bien Ricardo y Florencia fueron variando muchos espacios e incluyendo año tras año un toque de modernidad y minimalismo, la casona aún posee su rasgo clásico y todo se combina con notoria armonía.
En el living sobresalen los pisos de madera, los muebles simples pero prácticos y a tono y, sobre todo, infinidad de detalles. No hay exceso de decoración, pero todo lo que hay tiene su lugar bien logrado.
El refugio de la familia de Ricardo Darín y Florencia Bas
Los orgullosos padres del Chino y de Clara viven a pleno, desde más de dos décadas, en una residencia que adoran, en la cual suele juntarse la familia periódicamente y es refugio de todos en medio de tanta vorágine y trabajo.
El Chino Darín y una de sus habituales visitas a la casa de sus padres, disfrutando del jardín y de los perros (FOTO: Instagram Florencia Bas).
Darín, protagonista de películas históricas, entre ellas la ya mencionada ganadora del premio Óscar, y sin dudas uno de los actores más valorados y queridos del país, fue transformando el lugar en un espacio más cercano a lo contemporáneo, pero sin que perdiera su esencia.
La cocina es, quizás, el ambiente más renovado de todos. Funcional, con una isla central y mucho acero mezclado con muebles de madera, que le dan un toque único. Y los baños, también modernos, son amplios y generan un gran confort, al igual que el resto de la vivienda.
Ricardo Darín, en su casona de Palermo. Foto: Caras.
La enorme casona de estilo aristocrático que hace más de un cuarto de siglo compró la pareja en Palermo y en la cual pasaron y siguen pasando inolvidables momentos familiares, es hoy una edificación más moderna y confortable, a la cual el actor y su esposa le fueron aplicando modificaciones en busca de una mayor funcionalidad, pero siempre manteniendo parte de su estilo histórico.
Ricardo Darín y Florencia Bas, a quienes en las últimas semanas se los vio en la noche porteña disfrutando de la obra de teatro Berlín Berlín, pasan los días tranquilos, relajados y felices en la mansión que supieron moldear a su gusto.