La Kids Act responde a una preocupación creciente por el tiempo que los jóvenes pasan conectados y por los efectos que ese uso tiene en su desarrollo.

Europa Press

La Comisión Europea ha presentado la Kids Act, o Ley de niños, una normativa que busca proteger a los menores de edad de la Unión Europea frente a los riesgos del entorno digital, desde el ciberacoso hasta la exposición a contenidos ilegales.

El reglamento, reclamado desde hace meses por varios Estados miembros, entre ellos España, plantea un acceso escalonado a redes sociales, videojuegos en línea y herramientas de inteligencia artificial generativa, con una prohibición total para los más pequeños y una supervisión parental obligatoria en las franjas de edad intermedias.

Por qué la Unión Europea impulsa esta ley para proteger a los menores en internet

La Kids Act responde a una preocupación creciente por el tiempo que los jóvenes pasan conectados y por los efectos que ese uso tiene en su desarrollo. Según datos citados por la Comisión, los jóvenes europeos pasan de media entre cuatro y seis horas diarias ante una pantalla, cifra que se dispara en quienes empezaron a usar redes sociales antes de los diez años, con siete u ocho horas de conexión al día.

FOTO DE ARCHIVO: Banderas de la Unión Europea ondean frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica, el 29 de abril de 2026. REUTERS/Yves Herman//File Photo

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó la iniciativa ante la Eurocámara en Estrasburgo y comparó esas cifras con una jornada laboral completa para un adulto.

En su intervención, advirtió sobre los riesgos de una exposición temprana al mundo digital: “Hay demasiados niños que se ven expuestos demasiado pronto a un mundo digital para el que aún no están preparados: un entorno en el que el acoso puede seguirte hasta casa, donde cada error puede quedar registrado para siempre, y en el que la infancia y la pubertad consisten precisamente en cometer errores, aprender de ellos y mejorar”.

La Kids Act es el reglamento europeo que limita por edades el acceso de menores a redes sociales, videojuegos online y chatbots de inteligencia artificial, prohíbe su uso a los menores de 13 años, exige cuentas supervisadas hasta los 15 y obliga a las plataformas a eliminar diseños adictivos como el scroll infinito.

El preámbulo del texto legal recuerda que solo la mitad de los niños de entre nueve y 16 años en Europa dice sentirse seguro en internet, una red que, subraya el documento, “no fue diseñada pensando en menores”.

Imagen de archivo de un móvil con distintas aplicaciones de redes sociales, entre ellas Instagram y Facebook. EFE/ Ballesteros

La vicepresidenta para Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, defendió que la norma busca que los menores “puedan disfrutar de sus derechos en línea, aprender, estar conectados y explorar” de forma segura, al tiempo que traslada la carga de la prueba a las empresas: “Mantiene la presión alta sobre las plataformas, porque son ellas las que tienen que demostrar que sus servicios no provocan daños”.

Von der Leyen también señaló el fenómeno de la inteligencia artificial generativa como fuente de riesgos específicos, entre ellos el uso de imágenes de menores para generar contenido sexualizado mediante IA.

Citó el caso de Oléa, una adolescente belga de 14 años que se suicidó hace un mes tras sufrir ciberacoso, y afirmó: “No tenemos por qué aceptar las funciones que crean adicción. No tenemos por qué aceptar que los niños se vean arrastrados hacia contenidos cada vez más extremos. No tenemos por qué aceptar que las fotos de las niñas se utilicen para crear imágenes sexualizadas generadas por IA”.

Qué plataformas y servicios digitales quedan incluidos en la normativa

El ámbito de aplicación de la Kids Act es amplio. Afecta a redes sociales como TikTok o Instagram, a plataformas de vídeo como YouTube, a tiendas de aplicaciones de software, a videojuegos online y a sistemas operativos.

FOTO DE ARCHIVO. En esta imagen ilustrativa tomada el 9 de diciembre de 2025, se muestran las aplicaciones de Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, Facebook, Twitch y Reddit en un teléfono móvil. REUTERS/Hollie Adams/Ilustración

También quedan comprendidos los llamados amigos digitales o de IA, programas diseñados para simular relaciones de compañía y mantener conversaciones como si fueran amigos reales, así como los chatbots de conversación general, entre ellos ChatGPT o Claude.

La mención explícita de estas herramientas conversacionales responde a una alarma que ya se ha manifestado con fuerza en Estados Unidos, donde una quinta parte de los jóvenes de entre 18 y 22 años reconoce recurrir a chatbots en busca de apoyo emocional, según un informe elaborado por Rand Corporation y la Universidad de Harvard.

El texto europeo recoge además un caso extremo ocurrido en ese país: el de Sewell S., un menor de 14 años que se suicidó tras interpretar que un personaje sintético creado con Character.ai, del que se había enamorado, le invitaba a hacerlo.

Quiénes quedan exentos de cumplir con las restricciones de la Kids Act

No todos los servicios digitales entran dentro del alcance de la ley. Quedan fuera las plataformas educativas o de divulgación científica, como enciclopedias digitales sin ánimo de lucro, repositorios educativos y científicos sin ánimo de lucro, y los servicios diseñados con fines educativos y operados por instituciones de enseñanza.

Una adolescente baila conectada a Tik Tok con su teléfono móvil. EFE/Luis Tejido/Archivo

Tampoco se aplica a los servicios y sistemas desarrollados exclusivamente con fines de investigación y desarrollo científico, ni a los gestionados por y para las autoridades públicas. La excepción alcanza también a las plataformas de desarrollo y puesta en común de software de código abierto, salvo que constituyan un sistema de inteligencia artificial comprendido en el ámbito de la ley.

Cómo se restringe el acceso según la edad de los menores

La Comisión Europea ha optado por un modelo de restricción progresiva, que combina la prohibición total en la infancia con un acceso supervisado en la adolescencia. Von der Leyen lo resumió en su discurso anual sobre el Estado de la Unión: “Nada de redes sociales a menores de 13 años. Nada de cuentas personales a menores de 15 años”.

Entre los 13 y los 15 años, solo estarán permitidas las llamadas mini-cuentas, creadas y supervisadas por los padres, con funciones limitadas y un tiempo de uso restringido. La normativa fija en concreto un máximo de una hora diaria de exposición a pantallas para los adolescentes de esa franja de edad.

A partir de los 15 años y hasta los 18, los adolescentes podrán acceder a las redes sociales sin supervisión parental, aunque las plataformas seguirán obligadas a cumplir con un diseño seguro que los proteja de riesgos como el acoso o los contenidos extremos.

FOTO DE ARCHIVO: Una adolescente posa sosteniendo un teléfono móvil que muestra un mensaje de TikTok, coincidiendo con la entrada en vigor de la ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años en Australia, en Sídney, Australia. 10 de diciembre de 2025. REUTERS/Hollie Adams

Qué cambios de diseño exige la Kids Act a las plataformas digitales

Uno de los aspectos que Von der Leyen destacó como principal novedad de la ley es la exigencia de rediseñar las aplicaciones para hacerlas menos nocivas. La Comisión reclama la eliminación de elementos considerados adictivos, como el scroll infinito, los mecanismos de recompensa o las notificaciones fuera de horario.

La norma también obliga a regular los sistemas de recomendación de contenidos, de manera que respeten las cuentas que sigue el menor, y a establecer una configuración de cuenta que garantice la privacidad de los contenidos que publican los niños y adolescentes.

Se exige asimismo que las cuentas desconocidas no puedan interactuar con los menores sin control, y que existan mecanismos sencillos para reportar contenidos inadecuados. La vicepresidenta Virkkunen enmarcó estas exigencias como un complemento de la Ley de Servicios Digitales (DSA), que ya somete a las grandes tecnológicas a controles más estrictos que al resto de plataformas.