
Isabel Díaz Ayuso se ha propuesto en este nuevo curso político dar un impulso a la caza en la región. En su paquete de 100 medidas presentado en el Debate del Estado de la Región (DER), la presidenta de la Comunidad de Madrid ha incluido la creación de una Escuela de Caza.
Su objetivo, según ha señalado su Gobierno en un comunicado, es “promover la formación, el relevo generacional y la mejora del hábitat natural”. La iniciativa contará con una inversión de 80.000 euros durante los próximos dos años.
En el centro, que se ubicará en los terrenos del Ejecutivo autonómico, se impartirían cursos de habilitación para que los alumnos pudiesen adquirir “los conocimientos necesarios y la experiencia directa”, así como contaría con el programa Mentoring Cinegético, en el que los jóvenes aficionados serían acompañados durante este aprendizaje por expertos. Se dispondría de espacios específicos para distintas modalidades cinegéticas: entrenamiento de perros, cetrería y uso de arco.

Además, según el Gobierno de la Comunidad de Madrid, las instalaciones de la escuela estarán preparadas para acoger competiciones oficiales de la Federación Madrileña de Caza: entre ellas pruebas de caza menor con perro, al diente y cetrería, así como modalidades sobre blancos simulados, como recorridos con arco o pruebas de field target, de tiro de precisión con carabinas de aire comprimido y siluetas de animales.
El Gobierno de Ayuso aprobó hace unos meses la nueva ley de caza
Según señala el Ejecutivo autonómico en su comunicado, esta Escuela Madrileña de Caza incorporará un centro de observación de aves y un aula práctica de naturaleza destinada al estudio e investigación de espacios y especies de flora y fauna silvestres”.
Además, programas de monitorización y seguimiento de poblaciones “para mejorar el conocimiento y la conservación de la biodiversidad, además de actuaciones de mejora del hábitat, conservación de ecosistemas y gestión de poblaciones de fauna”.
La creación de este centro se anuncia pocos meses después de que el Gobierno de Díaz Ayuso sacase adelante la primera Ley de Caza y Pesca específica de la región con el apoyo de Vox, mientras que PSOE y Más Madrid votaron en contra.
Esta normativa, que entrará en vigor en enero de 2027, amplía el marco temporal de la actividad cinegética, permitiendo que pueda desarrollarse durante todo el año en los terrenos y bajo las condiciones que determina la planificación, que afecta a aproximadamente el 72 % del territorio de la Comunidad madrileña.
Además, amplia las especies que pueden ser cazadas de 24 a 31. “Consideramos especialmente preocupante que el texto incluya especies cinegéticas para las que no existen poblaciones suficientes en la Comunidad de Madrid que permitan justificar un aprovechamiento sostenible”, denunció la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) en aquel momento.
Hasta ahora, estas disciplinas estaba reguladas por normativas de hace más de 50 años: la ley de caza nacional de 1970 y la ley de pesca fluvial de 1942. “Era necesario adaptar el marco jurídico a la realidad ecológica, social y administrativa actual”, explicaron desde la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, el planteamiento ha sido rechazado por algunos diputados y por grupos ecologistas. Según señaló la Plataforma Ecologista de Madrid, la nueva ley “recupera modalidades de caza prohibidas por su crueldad, como la caza de paloma con cimbel y la perdiz con reclamo, que emplean animales vivos como señuelo”.
SEO/BirdLife también indicó que esto “resulta incompatible con la protección de las aves durante el periodo reproductor exigida por la Directiva de Aves”. Especialmente preocupante sería para la conservación de la perdiz roja, “una de las aves más emblemáticas de nuestros ecosistemas mediterráneos” y que “está desapareciendo de buena parte de España” debido a “décadas de presión cinegética insostenible y a la intensificación agrícola”.
“Se justifica bajo el prisma del control poblaciones y se permite cazar todo el año y en casi todos los sitios. Pero una cosa es la caza deportiva y otro el control poblacional”, señaló Alejandro Sánchez, diputado de Más Madrid. “La caza deportiva es una matanza, y aquí se permite criar perdices en una granja para soltarlas y que luego señores italianos vengan a pegar tiros. Eso no es deporte ni caza, es negocio”.

