
El caso sacudió a Nueva York por la crueldad de su azar: Pamela Cisneros, de 49 años, atacó a dos personas que no conocía en un intervalo de 20 segundos en pleno Midtown.
Entre las víctimas estaba Erin Piacenti, madre de Madison, una bebé de cinco meses. No sobrevivió.
La otra, Tak Kam, un hombre de 68 años de Rhode Island que esperaba cruzar la calle 41 con su esposa, quedó internado en estado estable tras recibir una puñalada en el abdomen.

La comisionada de la Policía de Nueva York (NYPD), Jessica Tisch, descartó cualquier vínculo con el terrorismo y afirmó que ambos ataques fueron “al azar y sin provocación”.
Cisneros murió abatida por efectivos de la NYPD minutos después, luego de un enfrentamiento cerca de una subestación policial en la calle 42 y la Séptima Avenida.
Piacenti regresó al trabajo ese lunes por primera vez desde el nacimiento de su hija
Piacenti había regresado ese mismo día a su puesto en Bank of America tras meses de licencia por maternidad.
Amigos y allegados lanzaron una campaña para reunir USD 250.000 destinados al futuro de la niña.
Shray Gupta, quien impulsó la iniciativa, escribió en la página de GoFundMe: “Ser madre había sido la ambición de toda la vida de Erin y su hija le dio la mayor alegría posible”.

La familia pidió privacidad y, en una declaración citada por New York Post, sostuvo que la vida de Piacenti “no estuvo definida por las circunstancias de su muerte, sino por la manera en que vivió”.
El medio también informó que la pareja había celebrado su segundo aniversario de casados este verano, regresó de un viaje familiar días antes de la tragedia y en 2025 compró una casa de cuatro habitaciones en Chester, Nueva Jersey, donde planeaban establecerse con la niña.

Bank of America y Fordham lamentaron la pérdida de una figura destacada
Piacenti era vicepresidenta en el equipo de selección de negocios y conflictos del banco, cargo que ocupaba desde hacía 18 meses.
El presidente de la división, Matthew Koder, la describió en un memo interno obtenido por New York Daily News como “una socia de confianza y una compañera muy apreciada”.
Antes de incorporarse a Bank of America, había trabajado en Bloomingdale’s y en el estudio jurídico Davis Polk.
Se graduó de la University of Pennsylvania, donde estudió ciencias políticas y formó parte de un grupo de a cappella, y luego obtuvo su título en Fordham con distinción magna cum laude, casa de estudios donde conoció a su esposo Frank Piacenti, también egresado de esa facultad.
El decano Joseph Landau afirmó: “Erin fue una integrante muy querida de esta comunidad, que se destacó por su dedicación académica y su generosidad con sus pares”.

La agresora murió tras amenazar a los agentes con dos cuchillos
Después de los ataques, Cisneros avanzó hacia el norte y quedó frente a efectivos de la NYPD, que le ordenaron en repetidas ocasiones que soltara las armas. La mujer se negó y, según relató Tisch, les advirtió: “No voy a soltar nada. Prefiero matarlos a los dos”.
La policía utilizó pistolas eléctricas antes de abrir fuego. En la escena se recuperaron dos cuchillos.
Cisneros tenía antecedentes documentados de salud mental, incluidas internaciones y una tentativa de suicidio, de acuerdo con declaraciones de su familia recogidas por New York Daily News, medio que también informó que era madre de tres hijas y que había atravesado episodios de depresión posparto.

El alcalde Zohran Mamdani anunció que la NYPD realizará una investigación interna y que las imágenes de las cámaras corporales serán difundidas públicamente.
Hasta el momento, la campaña para Madison lleva reunido más de USD 180.000.




