París, 14 sep (EFE).- El consejero delegado de Axa, Thomas Buberl, instó a los candidatos a las próximas elecciones presidenciales francesas a actuar con responsabilidad en materia de finanzas públicas y advirtió de que la campaña electoral no debe poner en riesgo la credibilidad financiera de Francia ante los mercados.
"La campaña presidencial no debe socavar la credibilidad de Francia", dijo Buberl en una entrevista que publica este martes el diario francés Le Figaro, a siete meses de la primera vuelta de las presidenciales, fijada el 18 de abril. La segunda será el 2 de mayo.
A su juicio, dos cuestiones serán especialmente relevantes para los mercados: si Francia consigue situar el déficit de 2026 en torno al 5,1 % del PIB, como esperan los mercados, y si el Gobierno es capaz de presentar un presupuesto creíble para 2027.
Los mercados ya están reaccionando, dijo Buberl, en referencia al aumento de la diferencia entre el rendimiento de la deuda francesa y la alemana. El bono francés a 10 años cotiza por encima del 4 %, recordó.
Buberl advirtió además de que el elevado nivel de deuda limita la capacidad del Estado para responder a futuras crisis mediante medidas fiscales.
También, señaló que todavía existen incertidumbres sobre el presupuesto de 2026, entre ellas la evolución del crecimiento económico, el coste de la deuda y el gasto sanitario.
Para 2027, añadió, el Gobierno deberá afrontar un aumento estructural del gasto social, un mayor esfuerzo presupuestario derivado de la ley de programación militar y un pago adicional de unos 2.000 millones de euros a Bruselas.
Ante este escenario, el Ejecutivo deberá presentar una respuesta presupuestaria creíble pese a disponer de un margen de maniobra limitado, afirmó.
Preguntado por la posibilidad de que Francia deje de pagar una parte de su deuda, una propuesta defendida por algunos sectores de la izquierda, Buberl la calificó de "grave error".
"Se necesitan años para construir la credibilidad de un país y solo unos meses para perderla", advirtió. La deuda, añadió, fue contraída colectivamente y Francia tiene la responsabilidad de devolverla. "No debe haber ambigüedad al respecto", zanjó.
Por otro lado, criticó la falta de nuevos proyectos en el debate político francés y señaló que muchas propuestas se limitan a repetir medidas planteadas durante la última década. A su juicio, los ciudadanos necesitan una visión de largo plazo y un objetivo común que permita justificar los esfuerzos necesarios.
Entre las posibles reformas, Buberl propuso complementar el sistema francés de reparto con mecanismos individuales de ahorro para la jubilación mediante capitalización, sin sustituir el modelo actual.
Para financiarlo, planteó planes de ahorro en las empresas, ayudas para los hogares con menores ingresos y cambios en la fiscalidad de las herencias para favorecer el ahorro de las generaciones más jóvenes, entre otras vías.
Buberl reconoció que la capitalización sigue siendo controvertida en Francia, pero sostuvo que podría convertirse en un proyecto movilizador si los ciudadanos pudieran participar, mediante sus ahorros, en el crecimiento de las empresas francesas.
El ejecutivo de Axa rechazó que la pérdida de credibilidad de los gobiernos y el auge del populismo sean inevitables en Europa y defendió ampliar la participación ciudadana más allá de las elecciones mediante mecanismos de consulta y diálogo.
Por último, Buberl abordó el impacto creciente de los incendios forestales y otros riesgos relacionados con el cambio climático sobre el sector asegurador, que debe seguir ofreciendo cobertura, pero el modelo tradicional tendrá que incorporar -dijo- cada vez más medidas de prevención para reducir el impacto de futuros siniestros.
Axa quiere desempeñar un papel relevante en esta transformación, dijo Buberl, que señaló que la adaptación del seguro a los nuevos riesgos forma parte de la estrategia del grupo que presentará este martes. EFE

