
La batalla por la financiación autonómica entra en una nueva fase con el choque abierto entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid. El Ejecutivo regional ha anunciado que no acudirá este viernes al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el órgano en el que el Ministerio de Hacienda pretende someter a debate y votación su propuesta para reformar el actual sistema de financiación de las comunidades autónomas.
Hacienda ha respondido con dureza al movimiento de Madrid. Fuentes del Ministerio han calificado de “irresponsable” el llamamiento de la Comunidad al resto de territorios gobernados por el Partido Popular para que secunden el boicot y no participen en la reunión. El departamento defiende que el proceso se ha desarrollado durante las últimas semanas con diálogo y con el envío de información adicional a las comunidades.
El Ministerio recuerda que el anterior Consejo, previsto para el 29 de julio, fue aplazado precisamente a petición de las autonomías del PP, que reclamaron más tiempo para estudiar la propuesta del Gobierno y solicitaron conocer más detalles sobre el nuevo modelo. Durante julio y agosto, Hacienda asegura haber mantenido contactos con las distintas administraciones y haber ampliado la documentación remitida.
Con ese escenario, el Ejecutivo acudirá este viernes al Consejo “con ánimo constructivo y voluntad de diálogo”. Hacienda considera que la reforma llega después de una espera demasiado larga y sostiene que el actual modelo lleva “12 años caducado”. La intención del Gobierno es avanzar en un nuevo sistema que permita aumentar los recursos destinados a servicios públicos como la sanidad, la educación, los servicios sociales y la vivienda.
Madrid denuncia un acuerdo con Cataluña
La Comunidad de Madrid justifica su ausencia por el contenido de la reforma y, sobre todo, por el origen del acuerdo. El Gobierno regional sostiene que el nuevo modelo ha sido pactado “de manera bilateral y de espaldas al resto de comunidades autónomas el Gobierno de Pedro Sánchez y el Gobierno de Cataluña” y acusa al Ejecutivo de impulsar una fórmula que “blanquea” al independentismo.
La posición madrileña va más allá de un rechazo puntual a la propuesta. Según el Ejecutivo regional, el nuevo sistema “rompe con la igualdad de todos los españoles y que persigue blanquear la deuda generada por la gestión corrupta de los gobiernos independentistas y que ha seguido e intensificado” el presidente catalán, Salvador Illa.
La Comunidad ya ha trasladado estos argumentos a la dirección nacional del Partido Popular y a los consejeros de Economía y Hacienda de las regiones gobernadas por la formación. Madrid considera que la única forma de impedir que la propuesta avance en el Consejo pasa por evitar que exista el quórum necesario para celebrar la votación.
“La única manera de que este acuerdo no pueda materializarse mañana en el CPFF es que no haya quorum en la reunión”, señalan desde el Gobierno madrileño en declaraciones a Europa Press. La estrategia pasa, por tanto, por intentar que el resto de comunidades populares se ausenten de la cita y dificulten así la aprobación de la propuesta en el órgano multilateral.
Hacienda confía en sacar adelante la propuesta
El Ministerio de Hacienda, sin embargo, resta importancia a la posibilidad de un boicot generalizado. Hacienda asegura que todas las comunidades de régimen común habían confirmado su asistencia al Consejo y destaca que la reunión preparatoria celebrada este jueves en Madrid se desarrolló “en un clima de normalidad”. Según las mismas fuentes, ninguna autonomía había comunicado previamente su intención de no acudir.
El Gobierno también recuerda que el CPFF no constituye el último escalón de la reforma. La propuesta deberá continuar su recorrido institucional y, en última instancia, será el Congreso de los Diputados quien tenga que debatirla y aprobarla, “donde reside la soberanía nacional”, según ha subrayado Hacienda.
Desde Hacienda sostienen que el rechazo de Madrid no impedirá que continúe trabajando para conseguir los apoyos necesarios. Han asegurado que el “gamberrismo institucional” no frenará su intención de mantener “la mano tendida” tanto a los territorios como a los grupos parlamentarios para sacar adelante una reforma que considera “imprescindible”.
El enfrentamiento político se produce además en un contexto en el que la mayoría de las comunidades autónomas ya han adelantado su oposición al nuevo modelo. Las regiones gobernadas por el PP, junto con Castilla-La Mancha y Asturias, han anunciado su rechazo, principalmente por considerar que la propuesta está vinculada a un acuerdo negociado previamente con ERC y Cataluña.

Cataluña y Canarias, los apoyos del Gobierno
En el otro lado se encuentran Cataluña y Canarias, que previsiblemente respaldarán la reforma. Su apoyo permitiría al Gobierno superar la votación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y continuar la tramitación del modelo que comenzó a impulsar María Jesús Montero cuando estaba al frente de Hacienda.
La cita de este viernes será, en cualquier caso, un paso relevante dentro de ese proceso. El Consejo debatirá y someterá a votación la propuesta elaborada por el Ministerio de Hacienda, antes de que pueda llegar al Consejo de Ministros y, posteriormente, al Congreso de los Diputados.
La intención del departamento que dirige Arcadi España es obtener el visto bueno del Consejo para elevar después el texto al Consejo de Ministros y remitirlo a las Cortes. El Gobierno pretende así convertir la reforma de la financiación autonómica en uno de los principales asuntos económicos de la legislatura.
La aritmética del Consejo juega a favor del Ejecutivo. El Gobierno dispone del 50% de los votos en este órgano multilateral, por lo que solo necesita el respaldo de una comunidad autónoma para sacar adelante la propuesta. Ese apoyo, previsiblemente, llegará de Cataluña y Canarias.




