La fiscalía imputó al segundo sospechoso, que había permanecido prófugo durante un mes tras la balacera

Un hombre que permanecía prófugo fue imputado por el ataque a tiros contra una vivienda de Zapala, provincia de Neuquén, que causó la muerte de Cristian Ariel Montesino, de 37 años, y dejó a otra persona herida. La fiscalía sostiene que actuó junto a un segundo acusado, ya detenido, durante el episodio ocurrido el 13 de agosto en el barrio Don Bosco.

La reformulación de cargos alcanzó a S.D.P.B., quien fue detenido luego de permanecer prófugo durante un mes.De acuerdo con la hipótesis fiscal, los hechos comenzaron cerca de las 21:00 del 13 de agosto. El primer imputado de la causa, J.A.E., se presentó en una vivienda de la calle Primeros Pobladores, donde se encontraba Montesino junto a dos de sus hermanos y otras personas.

Allí, el imputado les exigió a los hermanos de la víctima el pago de una suma de dinero que oscilaba entre 40.000 y 100.000 pesos. La fiscalía vinculó ese reclamo con una presunta comercialización de estupefacientes, aunque ese punto forma parte de la investigación en curso.

Tras discutir con Montesino y sus familiares, J.A.E. se retiró de la vivienda. Antes de irse, según la reconstrucción de la fiscalía, les advirtió: Si no me pagan, la casa va a terminar quemada. Después, habría enviado mensajes amenazantes a las personas que estaban en el domicilio.

Cerca de las 22:00, J.A.E. volvió a la vivienda acompañado por S.D.P.B. Ambos llegaron en una camioneta junto a una mujer que todavía no fue identificada. Los investigadores sostienen que los dos hombres ingresaron al patio delantero del domicilio y abrieron fuego contra quienes estaban presentes.

Según la acusación, S.D.P.B. portaba un arma tipo metralleta y efectuó una ráfaga de disparos, mientras que J.A.E. habría usado otra arma de menor calibre. Para la fiscalía, ambos actuaron de manera coordinada y con intención de matar.

Montesino recibió 13 impactos de bala y murió en el lugar a causa de un shock hemorrágico. Un amigo suyo, que también estaba en la vivienda de Zapala, sufrió heridas y fue trasladado al hospital local, donde fue sometido a una intervención quirúrgica.

La situación judicial de los detenidos

La hipótesis fiscal derivó en una imputación por homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego. Además, por el ataque contra el sobreviviente, los acusados también enfrentan cargos por homicidio calificado en grado de tentativa.

La Justicia neuquina reformuló los cargos tras reunir nuevos testimonios y pericias sobre el ataque armado

Ambas figuras fueron atribuidas en calidad de coautores, aunque la responsabilidad penal de los imputados deberá ser resuelta en las próximas etapas del proceso judicial.

J.A.E. ya estaba detenido con prisión preventiva desde la audiencia de formulación de cargos realizada el 15 de agosto. Esa medida fue prorrogada por un mes más, debido a que vencía este martes. Por su parte, S.D.P.B., había permanecido prófugo después del ataque. Su detención permitió que quedara formalmente acusado.

Al momento del hecho, S.D.P.B. estaba en libertad condicional por otro expediente. Tras ser capturado, aceptó un acuerdo de pena de 10 años de prisión efectiva por una causa tramitada en la ciudad de Cutral Co.

De acuerdo con la información publicada por LM Neuquén, el imputado ya comenzó a cumplir esa condena. Sin embargo, aquella pena corresponde a un caso distinto y no define su situación procesal por el ataque armado en Zapala. En caso de ser declarado responsable en este expediente, la Justicia deberá determinar la pena correspondiente y su vínculo con la condena que ya se encuentra ejecutando.

Mientras tanto, el juez Ignacio Pombo validó la reformulación de cargos y mantuvo el plazo de investigación en cuatro meses. Como ya había transcurrido un mes desde la primera audiencia, la fiscalía contará con el tiempo restante para profundizar las pericias, analizar los testimonios y avanzar en la identificación de la mujer que acompañaba a los sospechosos.