
Un vecino de La Plata que llegó herido al Hospital San Roque de Gonnet con cuatro impactos de bala fue operado de urgencia y quedó internado fuera de peligro, mientras la investigación sobre el ataque abrió además otra línea judicial: la Policía Bonaerense detectó que la propia víctima tenía pedidos de captura vigentes y antecedentes penales. Por esto mismo, quedó a disposición de la Justicia.
El episodio sumó en pocas horas dos planos distintos. Por un lado, el cuadro clínico de J.L., de 30 años, que debió ser intervenido por una lesión abdominal y recibió atención por disparos en una mano y en un brazo. Por otro, el avance de las averiguaciones sobre su identidad y situación judicial, que derivó en la confirmación de órdenes de detención vinculadas con causas por estupefacientes.
De acuerdo con la información disponible, J.L. fue trasladado por un grupo de amigos al centro asistencial ubicado en 508 entre 18 y 19, en la zona de Gonnet. Cuando ingresó al hospital, el personal médico constató que presentaba cuatro heridas de bala distribuidas en distintas partes del cuerpo.
El cuadro obligó a una intervención quirúrgica en la que los médicos le extirparon parte del intestino. Pese a la gravedad de esa herida, las fuentes indicaron que ninguno de los disparos puso en riesgo su vida y que el paciente permanecía internado fuera de peligro.
La secuencia inicial, sin embargo, dejó preguntas abiertas para los investigadores. Los amigos que lo llevaron al hospital no pudieron aportar detalles sobre lo ocurrido antes del traslado, un punto que complica la reconstrucción del episodio y limita, por el momento, la posibilidad de ubicar el escenario de la balacera.

Una vez atendido, el hombre alcanzó a dar una versión preliminar sobre el hecho. Ante las autoridades, explicó que había mantenido un altercado con varias personas antes de resultar herido. Esa referencia fue, hasta ahora, el único dato concreto incorporado al expediente sobre el origen de la agresión.
El avance de la causa quedó así sujeto a las medidas que pueda ordenar la Fiscalía para intentar establecer el recorrido previo de la víctima, identificar a quienes la asistieron y determinar si hubo testigos del episodio. La Justicia ya investiga el ataque, aunque por el momento no trascendieron datos sobre sospechosos ni sobre un posible móvil.
Mientras se desarrollaban las actuaciones por el ataque, la Policía Bonaerense revisó los antecedentes de la víctima y descubrió que tenía un amplio prontuario delictivo.
Entre esos registros figura una orden de detención por venta de estupefacientes, solicitada por el Juzgado de Garantías N°1. A eso se suma otra captura vinculada con una causa por tenencia de drogas con fines de comercialización.
Además de los pedidos de captura por hechos vinculados con drogas, las autoridades constataron que J.L. registra antecedentes por abuso de armas agravado. Esa causa se inició en 2026 y se encuentra bajo intervención de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N°11.
Con estos datos, la Justicia ordenó que la víctima permanezca internada bajo custodia policial. La investigación sigue abierta y el punto central continúa sin respuesta pública: todavía no trascendieron el lugar ni las circunstancias en que fue atacado a balazos, un dato clave para reconstruir el caso y definir el curso de la pesquisa.




