Un podcast de salud reabrió el debate sobre si mezclar banana y arándanos en un batido reduce los beneficios nutricionales de los polifenoles (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una afirmación difundida en un popular podcast de salud desató el debate sobre si combinar bananas y arándanos en un mismo batido anula los beneficios nutricionales de la fruta azul. Detrás del argumento hay un único estudio con apenas ocho participantes.

La controversia comenzó cuando Rhonda Patrick, científica biomédica, afirmó en el podcast de Mel Robbins que agregar banana a un batido de arándanos reduce significativamente la absorción de polifenoles, los compuestos antioxidantes presentes en las plantas.

“La banana está matando el beneficio”, sostuvo Patrick, según recogió The Guardian. Su argumento se apoya en la presencia de una enzima llamada polifenol oxidasa en la banana, que descompone ciertos compuestos.

La investigación a la que más probablemente aludía es un estudio de 2023 que comparó la absorción de flavanoles, una subclase de polifenoles, en personas que consumieron batidos de banana frente a otros de frutos rojos mixtos con la misma cantidad de estos compuestos añadidos.

El estudio de 2023 citado en la polémica comparó batidos con banana y batidos de frutos rojos, pero no evaluó una mezcla de banana con arándanos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Joe Schwarcz, comunicador científico y director de la Oficina de Ciencia y Sociedad de la Universidad McGill, señaló dos problemas centrales en esa investigación. Primero, los autores “nunca, jamás prepararon un batido con bananas y arándanos juntos”. En segundo lugar, la muestra de ocho participantes “no es suficiente para extraer conclusiones significativas”.

Qué dicen otros especialistas

Especialistas señalaron que los arándanos contienen antocianinas, más relevantes que los flavanoles medidos en el estudio sobre polifenoles (Imagen Ilustrativa Infobae)

El punto más relevante que los expertos subrayan es que los arándanos contienen varios tipos de polifenoles, y que las antocianinas, responsables de su característico color azul, son proporcionalmente más abundantes e importantes que los flavanoles evaluados.

Las antocianinas se asocian con reducción del riesgo de mortalidad general, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Por tanto, lo que esa investigación midió “no son siquiera los compuestos importantes del arándano”, precisó Schwarcz.

Alyssa Northrop, nutricionista dietista registrada, con sede en Mineápolis, reconoce que las interacciones entre nutrientes son comunes, la vitamina C mejora la absorción del hierro; los oxalatos de las espinacas reducen la biodisponibilidad del calcio, pero advierte que no deberían generar preocupación en el contexto de una dieta variada.

La mayoría de las personas no alcanza las cinco porciones diarias recomendadas de frutas y verduras, por lo que “si agregar una banana hace que un batido de frutos rojos sea más delicioso y alienta a alguien a consumir más fruta, eso es una ganancia”, afirmó en declaraciones recogidas por The Guardian.

Los expertos recordaron que los flavanoles pueden obtenerse del té verde, el cacao y las manzanas, y que no existe una ingesta diaria recomendada de polifenoles (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sheri Gaw, nutricionista dietista registrada del área de San Francisco, destacó que las bananas aportan dulzor, textura cremosa, potasio, vitamina B6, vitamina C, manganeso, magnesio y aproximadamente 3 gramos de fibra por unidad mediana.

Para quienes prefieran evitar la polifenol oxidasa de la banana sin sacrificar consistencia, Gaw sugirió alternativas como mango, ananá, avena, yogur, tofu sedoso, kéfir, palta o coliflor congelada.

Los flavanoles en la dieta cotidiana

En cuanto a los flavanoles en general, la evidencia disponible indica que consumir entre 400 y 600 mg diarios, presentes en el té verde, el cacao y las manzanas, podría favorecer la salud cardiometabólica. No obstante, los polifenoles no son considerados nutrientes esenciales y no existe una ingesta diaria recomendada establecida para ellos.

Schwarcz fue contundente ante The Guardian: “Tu salud es un asunto muy complejo de nutrición, genética y nivel de actividad física. Intentar hacer una gran diferencia de si ponés o no una banana en tu batido es simplemente un sinsentido científico”.