El Boxer es conocido por ser un perro enérgico, juguetón y muy cercano a su familia. Sin embargo, detrás de esas cualidades existe un aspecto que preocupa a algunos veterinarios: la facilidad de la raza a desarrollar numerosos problemas de salud.

Ben Simpson-Vernon, veterinario británico conocido en redes sociales como “Ben the Vet”, incluyó al Boxer entre las razas que no elegiría tener. Al explicar su decisión, mostró un libro veterinario que recopila enfermedades asociadas con distintas razas y destacó un número que llamó la atención.

Aunque aclaró que conoció muchos Boxer con un carácter muy dulce, Simpson-Vernon señaló que su preocupación está relacionada con la salud. “El Boxer tiene 74 enfermedades en su lista. Sí, 74”, afirmó el veterinario mientras mostraba el libro utilizado como referencia.

De todas formas, el número no significa que un Boxer vaya a padecer 74 enfermedades a lo largo de su vida, sino que se refiere a la cantidad de afecciones que aparecen enumeradas para la raza.

Entre los ejemplos mencionados por Simpson-Vernon aparecen la estenosis aórtica, tumores cerebrales, tumores cutáneos y úlceras corneales espontáneas.

Los controles veterinarios periódicos son fundamentales para detectar posibles problemas de manera temprana. (Imagen generada con IA)
Los controles veterinarios periódicos son fundamentales para detectar posibles problemas de manera temprana. (Imagen generada con IA)

La experiencia del veterinario también influyó en su opinión. Al referirse a estos problemas, aseguró que había atendido a tantos Boxer afectados que le resultaba difícil llevar la cuenta.

¿Esto significa que no conviene tener un Boxer?

No, la declaración de Simpson-Vernon es su opinión profesional sobre qué razas él personalmente no elegiría y no implica que todos los Boxer desarrollen necesariamente estas enfermedades.

La predisposición de una raza a ciertas patologías tampoco equivale a un diagnóstico exacto. Cada animal puede presentar una situación diferente según factores como su genética, edad, alimentación, actividad física y atención veterinaria.

Por eso, quienes tengan un Boxer o estén pensando en adoptar uno pueden consultar con un veterinario sobre los controles preventivos recomendados para la raza, ya que conocer sus posibles predisposiciones permite prestar atención a algunas señales y realizar un seguimiento adecuado a lo largo de su vida.