Bill Gates necesitaba talar cientos de árboles centenarios para hacer su mansión. Encontró un enemigo inesperado: el búho moteado

Corría el año 1990 y, según Forbes, Bill Gates ya era una de las personas más ricas del mundo con una fortuna estimada en más de 2.900 millones de dólares y un solar vacío en Medina, a orillas del lago Washington. Gates quería construir en esa parcela una mansión que reflejara su estatus de pionero en la industria tecnológica.

Aquel proyecto que estaba tomando forma en la cabeza de Gates, en unos años se convertiría en la famosa mansión Xanadu 2.0. Sin embargo, un inesperado enemigo iba a interponerse en los planes del millonario para construirse su casoplón: el búho moteado del norte. Una pequeña ave poco más grande que un gato doméstico, acabó cambiando los planos de la mansión más famosa del sector tecnológico.

Unos planos para Xanadu 2.0. Según recogía Fortune, Gates compró el solar de Medina en 1988 por apenas 2 millones de dólares cuando la zona todavía no era el lugar de residencia de grandes fortunas que es en la actualidad. Un año más tarde, el millonario organizó algo muy poco habitual para un proyecto de vivienda privado: un concurso internacional de arquitectura.

Los ganadores del concurso fueron los arquitectos James Cutler y Peter Bohlin. Su propuesta inicial constaba de una casa de estilo Pacific Lodge de 6.131 metros cuadrados, construida con los mejores troncos de los bosques centenarios que quedaban en la región.

La filosofía de Bill Gates: vivir una vida feliz y exitosa se reduce a tres consejos simples
La filosofía de Bill Gates: vivir una vida feliz y exitosa se reduce a tres consejos simples