
Boris Izaguirre fue uno de los rostros conocidos que anoche no quiso perderse la inauguración de la nueva temporada del Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Siempre muy vinculado a la cultura y a la ópera, el escritor y presentador aseguró estar encantado de volver a acompañar al Liceu en una nueva temporada: "Me encanta estar acá y acompañar a Liceo siempre, en todas sus temporadas", confesó, poniendo además en valor la dirección artística de esta nueva propuesta: "Me encanta ver esta idea dirigida por una mujer iraní, me parece una apuesta importantísima".
Sin embargo, y pese a que la noche estaba dedicada a la cultura, Boris no pudo escapar de las preguntas sobre la actualidad del mundo del corazón. Con Belén Esteban y Juls Janeiro como protagonistas de buena parte de la conversación mediática de los últimos días, el venezolano fue preguntado por la nueva incursión de Juls en el medio y por su particular forma de expresarse, después de que él mismo reconociese en otra ocasión que también ha sido un 'nepobaby'.
Una cuestión ante la que prefirió no pronunciarse y centrarse en la velada que estaba a punto de comenzar: "Bueno, espero que no me hagan llegar tarde porque están llamando ya para entrar", respondió dejando en el aire su opinión sobre Juls Janeiro y sobre la exposición mediática de la hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario.
Tampoco quiso desvelar de qué lado se posicionaría en la conocida rivalidad mediática entre Belén Esteban y María José Campanario. Ante la pregunta de si le gustan y de qué "equipo" sería, el presentador optó por guardar silencio y no entrar en polémicas. Así, el escritor disfrutó de una noche de ópera en el Liceu, donde la cultura volvió a ser la gran protagonista, aunque las preguntas sobre la crónica social intentaron hacerse un hueco.



