Después de sorprender con su traje camuflado en el estreno de su nueva película, El corazón de la bestia, Brad Pitt llegó al Festival de Cine de San Sebastián con su novia Inés de Ramón y juntos confirmaron que son una de las parejas con más estilo de Hollywood.
El actor fue por un look más tradicional. Llevó un ambo negro clásico con chaleco al tono y pantalón recto. Lo complementó con camisa blanca y corbata haciendo juego con la sastrería.
Completó el vestuario con calzado de cuero negro, mientras que los anteojos de lectura y el peinado prolijo con raya al costado le dieron un guiño retro al mejor estilo años 20 al estilismo.
Inés de Ramón combinó sensualidad y elegancia con un vestido lencero de encaje floral verde musgo con una otra tela con transparencias, silueta al cuerpo y falda con pliegues sutiles.
Coronó el estilismo con un peinado recogido con mechones sueltos y flequillo desmechado y maquillaje luminoso en tonos neutros con delineado, máscara, rubor, iluminador y gloss.
Brad Pitt con look camuflado
El actor dio el presente en la premiere mundial en Franklin, Tennessee, de El corazón de la bestia, la película en la que interpreta a un oficial de combate que, tras un accidente, queda atrapado en la naturaleza con su perro tras un accidente. Y su look de estampado camuflado, un evidente guiño al personaje, se robó el protagonismo.

Llevó un modelo de saco entallado y pantalón recto con costuras a la vista, todo en los clásicos tonos de verde militar que caracterizan al estampado. Lo combinó con una remera clásica de cuello redondo haciendo juego y calzado de cuero con efecto gastado al tono.
Los detalles finales del look fueron anteojos de lectura de marco metálico fino y una cadena dorada con brillantes en el cuello.

El galán de Hollywood estuvo acompañado por su pareja, la diseñadora de joyas Inés de Ramón, que apostó por un estilismo boho chic con un vestido firmado por la casa francesa Chloé.
El modelo, sin mangas y en color salmón, tiene detalles de encaje floral blanco en el escote, la cadera y el ruedo y se destaca por los pliegues y volados que dan fluidez y movimiento a la falda.

Lo acompañó con botas de cuero blancas, un peinado semirecogido con ondas y pequeñas trenzas que reforzaron el estilo boho y maquillaje con delineado, máscara, rubor y labial carmín.




