Brasil: postergan la decisión sobre investigar al juez que encabezó las causas contra Bolsonaro
Buenos Aires, 16 septiembre (NA) -- El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil no pudo resolver si autoriza una investigación contra el juez Alexandre de Moraes, por su supuesta relación con el exbanquero Daniel Vorcaro, luego de una tensa sesión que expuso fuertes diferencias internas entre los mi
Cadena LáserVía Noticias Argentinas3 min de lectura

Buenos Aires, 16 septiembre (NA) -- El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil no pudo resolver si autoriza una investigación contra el juez Alexandre de Moraes, por su supuesta relación con el exbanquero Daniel Vorcaro, luego de una tensa sesión que expuso fuertes diferencias internas entre los miembros de la máxima corte del país.
La decisión quedó postergada después de que el juez Flávio Dino pidiera vista del expediente, un mecanismo que interrumpe el tratamiento para permitir un análisis adicional. Según las normas del tribunal, Dino dispone de hasta 90 días para devolver el caso y permitir que continúe el juicio.
Moraes se convirtió durante los últimos años en una figura central de la política brasileña por haber conducido investigaciones contra el expresidente Jair Bolsonaro y sus aliados, entre ellas causas vinculadas al intento de impedir la asunción de Luis Inacio Lula Da Silva después de las elecciones de 2022.
La sesión extraordinaria de ayer había sido convocada inicialmente para decidir si Moraes podía ser investigado por sus presuntos vínculos con Vorcaro, expropietario del Banco Master lo que abrió una situación inédita: por primera vez el STF debía analizar la eventual apertura de una investigación penal contra uno de sus propios integrantes.
Sin embargo, el debate derivó rápidamente hacia otra cuestión, ya que varios jueces reclamaron que las sospechas sobre Moraes fueran analizadas simultáneamente con las acusaciones contra André Mendonça, quien había tenido a su cargo la investigación del caso Banco Master.
Moraes acusa a Mendonça de haber actuado de manera parcial para incriminarlo, mientras que la Procuraduría General de la República sostiene que Mendonça habría profundizado irregularmente las pesquisas sobre las conversaciones entre Moraes y Vorcaro sin contar previamente con autorización del pleno del Supremo.
El juez Gilmar Mendes planteó entonces una cuestión de orden para que ambos casos fueran tratados conjuntamente, pese a que el presidente del tribunal, Edson Fachin, había programado inicialmente la situación de Mendonça para el próximo 23 de septiembre.
La discusión dividió al tribunal. Cristiano Zanin, Alexandre de Moraes y Gilmar Mendes se pronunciaron por analizar conjuntamente los dos casos, mientras Edson Fachin, Luiz Fux, Cármen Lúcia y André Mendonça defendieron que fueran tratados por separado. Dino había manifestado su apoyo al tratamiento conjunto, pero pidió que su posición no fuera contabilizada al solicitar la vista del expediente, por lo que el resultado parcial quedó 4 a 3 a favor de mantener separados los procesos.
La tensión llegó a su punto máximo durante un fuerte cruce entre Gilmar Mendes y Mendonça por la conducción de las investigaciones relacionadas con el Banco Master. Poco después de esa discusión, Dino solicitó la suspensión del tratamiento.
El caso contra Moraes se originó en un informe de la Policía Federal que señala que Vorcaro habría intercambiado alrededor de 50 mensajes con un número atribuido al juez antes de que el exbanquero fuera detenido, en noviembre de 2025. Moraes niega haber cometido irregularidades y calificó el informe como “inconstitucional e ilegal”.
La crisis comenzó el 1 de septiembre, cuando Mendonça levantó el secreto sobre el informe policial y remitió las conversaciones al presidente del STF. Desde entonces, el conflicto escaló con acusaciones cruzadas, divulgación de informes y pedidos de investigación entre integrantes del propio tribunal.
Moraes sostuvo durante la sesión que la actuación de Mendonça tuvo una motivación “político-electoral” y la vinculó con la relación del magistrado con el expresidente Jair Bolsonaro, quien lo designó para integrar el Supremo. Mendonça rechazó las acusaciones.
De esta manera, la histórica sesión que debía determinar si Moraes podía ser investigado terminó sin una decisión sobre el fondo de las acusaciones y sin fecha definida para su reanudación, mientras continúa abierta una de las mayores crisis internas del Supremo brasileño de los últimos años.
Agencia NA



