
La aerolínea Brussels Airlines ha alcanzado un acuerdo este jueves con los pilotos y personal de cabina por el que acepta que la tripulación pueda rechazar operar en un vuelo con salida o destino a Tel Aviv, después de que los sindicatos amenazaran con ir a la huelga si la compañía persistía por imponer estos vuelos.
Según ha explicado un portavoz de la compañía a la agencia Belga, la aerolínea ha traslado a los empleados que podrán recurrir al procedimiento "no apto para volar", previsto para quienes consideran que no están psicológicamente preparados para operar un vuelo, para evitar participar en esta ruta y ello "sin temor a represalias".
El acuerdo ha llegado este jueves, después de que uno de los principales sindicatos del personal de Brussels Airlines, ACV Puls, amenazara el pasado martes con ir a la huelga si la aerolínea obligaba a cubrir la ruta reactivada este verano, a pesar de que entonces pactó con los trabajadores que la conexión se gestionara únicamente con personal voluntario.
Tras los primeros vuelos operados por voluntarios este verano en un periodo de prueba, la compañía considera ahora que se dan las circunstancias para operar vuelos de manera segura en el marco de sus procedimientos ordinarios para las rutas de salida o llegada en el aeropuerto internacional Ben Gurión.
Sin embargo, el sindicato defiende que el Ministerio de Exteriores belga desaconseja los viajes no esenciales a Israel y afirma que defenderá los derechos de los empleados que no quieran volar a "zona de guerra", por lo que notificó el martes un "preaviso de huelga" con efecto a partir de este mismo 1 de septiembre.
En declaraciones a la prensa belga, una portavoz de ACV Puls explicó el martes que "existe una gran preocupación entre el personal con respecto a la seguridad física y el impacto psicológico y ético de estos vuelos", al tiempo que aclaró que las acciones sindicales que llevaría a cabo si Brussels Airlines no corregía la situación "se limitarían exclusivamente a los vuelos con origen o destino en Tel Aviv".
La compañía, por su parte, replicó en un comunicado a los medios belgas que las operaciones se retomaron con éxito en verano recurriendo a personal voluntario, por lo que ya se puede "retomar el procedimiento habitual para la elaboración de los horarios de vuelo.
De este modo, Brussels Airlines sostiene que, junto al resto de aerolíneas del Grupo Lufthansa, seguirá "vigilando de cerca la situación sobre el terreno" para poder "ajustar" los procedimientos en todo momento si fuera necesario.




