El encuentro entre los equipos senior de Racing y San Miguel fue suspendido luego de que un jugador visitante agrediera al juez de línea Pablo Valles durante el segundo tiempo. El hecho ocurrió en el predio de la Academia llamado Tita Mattiussi, cuando el marcador estaba 3 a 3 y se jugaban 23 minutos del complemento.
La secuencia comenzó después de una infracción sobre un futbolista de Racing que avanzaba por la banda. El asistente levantó la bandera para señalar la falta y, poco después, un integrante del plantel de San Miguel se acercó directamente hacia el sector donde estaba Valles y lo golpeó en el rostro con un cabezazo. En la previa a esta acción, el plantel del Trueno Verde se mostró disconforme con algunos fallos del juez, como el penal que le permitió a La Academia descontar el marcador.
El árbitro principal, Pablo Diéguez, decidió interrumpir el partido de inmediato. Tras la suspensión, explicó que el cuerpo arbitral atravesó un momento de preocupación por el estado del asistente, quien recibió atención médica en el lugar.
“Es un partido de fútbol. Intentamos que todo funcione, que la gente venga a pasar el momento, a disfrutar de lo que está haciendo. Evidentemente, este tipo de cosas no deberían suceder más”, expresó Diéguez.
El juez sostuvo que ninguna protesta por una decisión arbitral puede derivar en un ataque físico. “Nosotros venimos a trabajar acá. Aunque tengamos un error, que es involuntario, no justifica ninguna acción física”, afirmó con el medio partidario Web de Racing. Diéguez indicó que el asistente quedó golpeado luego del episodio y que una médica lo asistió tras la agresión. “Está bastante golpeado. Ahora lo está asistiendo la médica, vamos a ver si llamamos a la ambulancia. Esperemos que no sea muy grave”, señaló el árbitro principal.
Consultado por el estado del juez de línea, Diéguez dijo que Valles presentaba sangrado en la nariz. “Lo veíamos con la nariz sangrando. Creo que fue un cabezazo, pero vamos a ver después bien las imágenes para determinar qué pasó. La agresión existió, lamentablemente”, afirmó.
El árbitro también detalló cuál será el procedimiento posterior al partido interrumpido. La terna arbitral elaborará el informe correspondiente, con los motivos de la suspensión y los hechos registrados durante el encuentro. Ese documento quedará a disposición de las autoridades de la competencia.
“Lo que a nosotros nos compete es la suspensión del partido, informar por qué lo suspendemos y después el Tribunal de Disciplina actuará y dará todas las sanciones correspondientes”, explicó Diéguez.

El equipo senior de San Miguel difundió un comunicado para pedir disculpas por lo ocurrido y manifestó que la conducta de uno de sus jugadores no representa los valores que busca promover la institución.
“Desde nuestro equipo queremos expresar nuestras más sinceras disculpas por lo sucedido durante el último partido y, especialmente, por la reacción que tuvo uno de nuestros jugadores hacia el juez de línea”, señaló el texto.
El club afirmó que espera que Valles se encuentre bien y le transmitió su respeto. También indicó que el futbolista involucrado reconoció su responsabilidad y expresó arrepentimiento por lo sucedido. “El propio jugador es el primero en reconocer su error, se encuentra profundamente arrepentido por lo sucedido y entiende que este tipo de reacciones no pueden volver a repetirse”, sostuvieron desde el perfil del Senior de San Miguel.
En el mismo mensaje, la institución rechazó cualquier episodio de violencia o falta de respeto dentro de una cancha. El comunicado remarcó que las protestas y la intensidad propias de un partido no habilitan agresiones contra los árbitros, rivales o integrantes de la organización. “Podemos equivocarnos, podemos protestar una decisión o vivir el partido con intensidad, pero siempre debemos mantener el respeto hacia quienes forman parte del juego”, expresaron.
San Miguel cerró su declaración con el compromiso de trabajar para evitar que se repitan situaciones similares. “El fútbol es una fiesta, un espacio de encuentro y de unión. Nunca debe convertirse en un lugar de violencia u odio”, agregó.

Desde el equipo senior de Racing también repudiaron el hecho ocurrido en el predio donde se disputaba el encuentro. La institución expresó su acompañamiento al asistente Pablo Valles después de la suspensión. “Desde el Senior de Racing repudiamos lo ocurrido en nuestra casa. Nuestro apoyo y solidaridad al asistente agredido Pablo Valles”, indicaron desde el club.
La agresión puso fin a un partido que hasta ese momento tenía un desarrollo parejo en el resultado, con empate 3 a 3. La decisión de no reanudarlo quedó vinculada a la gravedad del episodio y a la necesidad de preservar la integridad de los integrantes de la terna arbitral.
El caso también abrió un proceso disciplinario dentro de la competencia. La Liga Senior del Fútbol Argentino informó que analizará lo sucedido junto con los delegados de las instituciones que participan del torneo.

La organización de la competencia emitió un comunicado en el que expresó su “más enérgico repudio” por los hechos de violencia atribuidos al equipo de San Miguel.
La Liga señaló que su Comisión Directiva trabajará con los representantes de los clubes para definir las medidas reglamentarias que correspondan. El texto anticipó que el tratamiento del caso tendrá en cuenta la gravedad de la agresión. “Se procederá con máxima severidad para garantizar que situaciones de esta índole no vuelvan a ocurrir en nuestros torneos”, comunicó la entidad.
Además, la organización manifestó su solidaridad con las autoridades arbitrales afectadas. Ahora, el informe elaborado por el árbitro principal y el resto de la terna será uno de los elementos que evaluará el Tribunal de Disciplina para establecer eventuales sanciones por la suspensión del encuentro y la agresión a Valles.




