La Cámara Argentina del Libro organizará la Fiera del Libro con stands iguales para dar protagonismo a los libros y equilibrar la participación de editoriales grandes y pymes.

Buenos Aires tendrá en primavera una nueva feria del libro al aire libre, a metros de donde cada año se celebra la Feria Internacional: la Fiera del Libro llegará al Ecoparque —frente a La Rural— del 2 al 4 de octubre, con 100 stands ya confirmados de editoriales, librerías y distribuidoras, entrada libre y actividades para todas las edades.

La novedad no es menor. Que haya otra feria, con ese volumen de participantes y en ese predio, habla de un sector que quiere multiplicar sus puntos de contacto con los lectores. Y que sea en primavera, al aire libre, en un parque, le da un tono diferente al del gran evento de otoño en La Rural.

Stands iguales, escala humana, foco en las editoriales pymes

Juan Manuel Pampín, presidente de la Cámara Argentina del Libro (CAL), la entidad que organiza el evento, lo describe con claridad: “Es un festival corto, en un lugar accesible, en un gran entorno, con stands iguales y donde la idea es que los libros sean los reales protagonistas”. La igualdad de los stands no es un detalle menor: apunta a nivelar la cancha entre sellos grandes y chicos, y a que lo que se vea sea el libro, no el presupuesto de cada editorial.

Argentina sostiene una red de ferias del libro en todo el país apoyada en la escuela pública, la universidad gratuita y las bibliotecas populares. (Guido Limardo)

Pampín señala que la iniciativa respondió a un pedido concreto de los socios de la entidad: “Había un pedido de nuestros socios para poder hacer algo más horizontal y cercano a las editoriales pymes”, dijo. Y contó que están invitando a bibliotecas y librerías a acercarse y hacer compras con descuentos especiales.

La Ciudad prestó el Ecoparque y ya hay cerca de 100 editoriales anotadas

El predio lo cedió el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El Ecoparque —el ex zoológico de Palermo, reconvertido desde 2016—, ubicado sobre avenida Santa Fe, queda prácticamente enfrente de La Rural, lo que convierte al paseo en una referencia conocida para cualquier porteño que haya ido alguna vez a la Feria Internacional del Libro. La diferencia es el entorno: árboles, cielo abierto, el parque como escenario.

La convocatoria superó las expectativas iniciales. “La idea es que participen todos los que quieran, vamos a tener cerca de 100 editoriales”, confirmó Pampín. A días del cierre de inscripciones, el número ya estaba prácticamente completo.

La Fiera se suma a un calendario de ferias que ya incluye el libro jurídico y la historieta

La Fiera del Libro se integra a un calendario de eventos que la CAL ya viene construyendo en distintos formatos: la Feria del Libro Jurídico, que se realiza en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y el Festival Argentino de Historieta (FAH), que este año llega a su tercera edición en el Centro Cultural Rojas. Distintas escalas, distintos públicos, un mismo propósito: acercar libros y lectores.

La programación de la Fiera del Libro incluirá charlas, talleres y actividades interactivas, con acceso gratuito de 11 a 18 durante los tres días.

“Se suma a las actividades que hacemos con la Feria del Libro Jurídico en la UBA, Derecho, y al FAH, que se hace por tercer año en el CC Rojas”, explicó Pampín. Cada uno tiene su identidad: el jurídico apunta a un público específico, la historieta a una comunidad apasionada, y la Fiera busca un espectro más amplio.

Argentina tiene una tradición lectora que se apoya en la escuela pública y en las bibliotecas populares

Que todo esto ocurra en Argentina no es casual. El país sostiene uno de los mapas de ferias del libro más densos de América Latina, con encuentros en Córdoba, Corrientes, Rosario, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, La Plata y decenas de ciudades del interior, además de ferias universitarias, comunitarias e independientes que funcionan a lo largo del año.

Detrás de esa vitalidad hay una historia larga. La educación pública, la universidad gratuita y la red de bibliotecas populares que creció a lo largo del siglo XX construyeron en Argentina un lazo duradero entre sus habitantes y la lectura. Leer no fue un privilegio de pocos, sino una práctica que la escuela instaló en los barrios, en los hogares, en la vida cotidiana.

Ese piso cultural es el que sostiene, entre otras cosas, que una nueva feria pueda convocar a cien editoriales antes de abrir sus puertas.

El sector del libro busca formatos más flexibles para llegar a nuevos públicos

Pampín lo dice sin vueltas: “Los tiempos hoy también exigen maneras más flexibles; nuestra industria, al igual que el público, viene mutando y requiere otras cosas”. La Fiera es una respuesta a esa mutación: más corta, más abierta, más parecida a un paseo que a una visita institucional.

La programación todavía se estaba cerrando al cierre de esta nota, pero incluirá charlas, talleres y actividades interactivas. La entrada será libre y gratuita, de 11 a 18 horas los tres días.