Buenos Aires, 17 septiembre (NA)-- A pocos meses de que la Justicia de Estados Unidos fallara a favor de la Argentina en la causa por expropiación de YPF, el fondo Burford Capital volverá a la carga ante un tribunal arbitral del Banco Mundial (BM). El fondo de inversión británico solicitó ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) un proceso de arbitraje contra el país, el cual fue aceptado. Tras perder el juicio por la expropiación de la petrolera en marzo, desde Burford habían anticipado públicamente su intención de recurrir a esta vía. Fuentes oficiales le confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas que la Procuración Nacional del Tesoro ya se encuentra trabajando en la estrategia de defensa del país para el arbitraje. “Se venía preparando para esta eventualidad”, precisaron. En 2015, Burford adquirió por 15 millones de euros los derechos para litigar de dos empresas del Grupo Petersen (Petersen Energía y Petersen Inversora), que habían quebrado en España tras la nacionalización al no poder afrontar los créditos con los que habían comprado su 25% de la empresa petrolera. Junto con el fondo Eton Park demandaron a la Argentina en Nueva York alegando que el Estado actuó como un inversor privado y no cumplió con las reglas de mercado de la petrolera estatal. En marzo de este año, la Justicia norteamericana falló a favor del país frente a la condena que afrontaba por US$ 16.000 millones en la expropiación de YPF. EN QUÉ SE CONSISTE ESTE NUEVO PROCESO A partir de ahora, Burford recurrirá a la vía del arbitraje ante el CIADI. Esta postura es totalmente distinta al litigio de marzo, por lo que los demandantes deberán brindar una nueva presentación, una nueva demanda y tendrán que volver a presentar sus argumentos. El arbitraje es una alternativa que poseen las empresas o los Estados cuando forman parte de un mismo tratado de inversiones. El Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre Argentina y España de 1991 es el marco que permite llevar controversias ante el CIADI. En este caso no se dictará una sentencia, sino que se tratará de un laudo, que es una resolución —a favor o en contra de alguna de las partes— que se obtiene al final de un proceso de arbitraje. El fondo británico todavía tiene la instancia de solicitar, en el marco de la vía legal, llevar el tema ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. CÓMO SIGUE A partir de ahora y con un plazo máximo de 90 días, se iniciará el proceso de constitución del tribunal arbitral. Una vez conformado, se establecerá, junto con las partes, el calendario procesal que regirá las distintas etapas del procedimiento. Si bien no hay una fecha estimada de cuánto podría durar esta instancia, remarcaron que los procesos de arbitraje no suelen ser expeditivos, por lo que pueden tardar años. A su vez, el flujo de información sufrirá un cambio en comparación con lo que fue el juicio en Nueva York: debido a las reglas de confidencialidad de los arbitrajes internacionales se puede llegar a “limitar la información que las partes están habilitadas a divulgar durante el desarrollo del proceso”. “La Procuración buscará mantener informada a la opinión pública en la mayor medida posible”, explicaron a esta agencia. “La República Argentina defenderá su posición con la misma firmeza con la que lo hizo en el frente judicial. Vamos a seguir defendiendo los intereses de nuestro país en cada una de las instancias que se planteen. Estamos preparados”, concluyeron los abogados que defienden al país. Agencia NA