Un informe de Telenoche muestra una realidad que afecta cada vez a más personas en Córdoba y en el resto del país: tener una jubilación ya no siempre significa poder dejar de trabajar. Muchos adultos mayores deben buscar nuevas fuentes de ingresos para llegar a fin de mes.
Según los datos presentados, en Argentina hay actualmente 1.608.525 personas que tienen más de un trabajo. La cifra representa el 12,2% y marca un crecimiento frente a 2016, cuando quienes tenían varias ocupaciones rondaban el 9%.
+ VIDEO: Los dramaticos testimonios de los jubilados con pluriempleo
Entre quienes continúan trabajando aparecen personas que ya alcanzaron la edad jubilatoria. Algunos lo hacen por elección, pero el informe señala que la mayoría debe mantenerse activa porque el ingreso que recibe no alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
Adriana, de 65 años, es chofer de Uber y explicó que cobra la jubilación mínima. “Cobro la jubilación mínima, que en este momento es de 470 mil pesos, con un bono desde hace dos años que es de 70 mil pesos. Realmente imposible”, sostuvo.
+ MIRÁ MÁS: Detuvieron al acusado número 16 en la causa por grooming y abuso sexual de menores en Río Seco
La mujer contó que comenzó a manejar para completar sus ingresos y poder sostenerse. “En este momento tengo que seguir trabajando para poder subsistir para por lo menos tener lo indispensable”, afirmó, y reconoció que también siente temor cuando debe ingresar a determinados barrios.
Hugo, contador de 83 años, describió una situación similar. “Para poder vivir con la jubilación tenemos que entrar a reducir una serie de gastos, comodidades, bienestar y vivir reduciendo todo lo que a uno le puede dar realmente un placer”, expresó.
El hombre aseguró que sigue trabajando para pagar sus gastos y remarcó: “Si te sacrificaste toda la vida, le diste al país muchas cosas: capacidad, esfuerzo, trabajar de noche, lo que sea, creo que de alguna manera tenemos que ser retribuidos”.
+ VIDEO: Eugenio Semino, Defensor de la Terecra Edad
Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad, advirtió que el problema se profundizó con los años. “No es un fenómeno nuevo, es un fenómeno que va in crescendo cada día”, señaló, y sostuvo que los ingresos perdieron poder adquisitivo de manera consecutiva durante los últimos 15 años.
Semino agregó que millones de personas enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades. “Nosotros atendemos alrededor de 400 casos por día y esto implica que la gente está en un estado de desesperación”, afirmó, y cuestionó que se haya naturalizado que una persona mayor deba vivir en condiciones de pobreza.
El especialista también explicó que quienes pueden hacerlo buscan changas u otros empleos para completar sus ingresos. Según describió, algunos terminan aceptando tareas riesgosas, informales y mal pagas para sostener sus gastos cotidianos y conservar el patrimonio que construyeron durante su vida laboral.