
La causa que investiga las circunstancias en las que los cuerpos de dos hombres fueron confundidos en una morgue del partido bonaerense de Moreno, hecho por el cual fue imputada una sargento de la Policía Bonaerense, sumó un nuevo capítulo este domingo por la noche, cuando fue aceptada la excusación de la fiscal Luisa Pontecorvo, titular de la UFI N° 3 departamental y quien estaba a cargo del caso.
Según pudo saber Infobae a partir de fuentes con acceso al expediente, la investigación por el momento tiene a una única sospechosa. Se trata de Ingrid Liliana Gitzel, sargento de la Bonaerense y técnica evisceradora de la Morgue Policial de Moreno-General Rodríguez, a quien se le imputa su error en la rotulación de los cadáveres de Pedro Manuel Peñalver, veterano de la guerra de Malvinas, y de Adolfo Brizuela, un hombre en situación de calle que fue enterrado con honores de héroe por el conflicto bélico en el Atlántico Sur.
Desde principios de agosto, la fiscal Pontecorvo llevaba adelante la pesquisa mediante la cual intentó establecer qué pasó con los cuerpos de Brizuela y Peñalver en la morgue local. El primero de ellos vivía en condiciones de extrema vulnerabilidad, mientras que el segundo era veterano de la Guerra de Malvinas.
Por error, Brizuela fue sepultado con honores de héroe de Malvinas, en tanto que el cuerpo de Peñalver quedó olvidado en la morgue.
Tras las tareas investigativas de campo, la fiscal Pontecorvo imputó a la sargento Gitzel, quien ese 3 de agosto intervino en los procedimientos judiciales iniciados por averiguaciones de causales de muerte de ambos fallecidos.
Según pudo saber este medio, la imputada fue la encargada de realizar el levantamiento, identificación, rotulación y traslado de los cuerpos.
En el expediente, al que tuvo acceso la agencia NA, se indica que “la imputada no habría procedido a efectuar la debida rotulación e identificación de los cadáveres en los respectivos lugares de óbito, trasladándolos posteriormente a la Morgue Policial sin encontrarse correctamente individualizados, pese a que dicha diligencia constituía un acto propio de sus funciones y resultaba esencial para preservar la correcta trazabilidad e identificación de los cuerpos”.
Una vez ingresados a la Morgue Policial, los cadáveres fueron rotulados en dicha dependencia, oportunidad en la cual, de acuerdo a las conclusiones de los investigadores, “se produjo una incorrecta identificación de ambos cuerpos, siendo posteriormente sometidos a las correspondientes autopsias e ingresados y registrados bajo identidades distintas, generándose una alteración en la individualización y trazabilidad de los restos”.
Brizuela fue enterrado con honores por error, pero la grave confusión recién salió a la luz cuando la Policía se acercó hasta la casa de la familia de Peñalver para advertirles que presentaba marcas en el cuello y que se investigaba un homicidio. Pero en realidad, se trataba del cuerpo de otra persona.
En ese contexto, el pasado jueves se llevó a cabo un allanamiento en las oficinas de la Delegación de la Morgue Departamental, situada dentro del Hospital Interzonal General de Agudos Vicente López y Planes, tras un pedido del abogado de la imputada en busca de exponer que se estarían adulterando los libros y registros del lugar.
Durante el procedimiento, las autoridades entregaron los libros, las planillas correspondientes al mes de agosto de este año y el expediente de registro de gestión de cadáveres, en el cual se informa la entrada de los cuerpos, como así también la entrega del certificado de defunción, DNI e informe Estadístico de Defunción.
Según pudo corroborar este medio, la excusación de la fiscal Pontecorvo fue aceptada por la jueza de Garantías Gabriela Pérez, ante el cuestionamiento sobre su objetividad en la investigación.




