
Cali evalúa demoliciones tras el terremoto de 7,4 que dejó cerca de 12.000 viviendas afectadas con daños de distinta gravedad, según el censo preliminar de Camacol Valle (Cámara Colombiana de la Construcción).
Ingenieros estructurales y arquitectos revisarán cuáles presentan problemas complejos y cuáles podrían requerir demolición.
El balance del gremio constructor señala que las normas vigentes de sismorresistencia evitaron daños mayores en las edificaciones más recientes. Las estructuras construidas bajo la NSR-10 mostraron un comportamiento dinámico mejor que los inmuebles levantados hace tres o cuatro décadas.
Evaluación de daños y prioridades para la reconstrucción
Según el presidente del gremio, Guillermo Herrera, “ después de la reunión con los ingenieros que nos acompañaron, es que la norma de sismorresistencia en Colombia, la NSR-10, nos puede dar parte de tranquilidad de que las edificaciones que se construyeron a la luz de esas disposiciones de diseño tuvieron un comportamiento muy bueno durante el sismo”.

Herrera detalló que los daños más notorios se produjeron en edificaciones de entre cuatro y seis pisos construidas hace 30 o 40 años, especialmente en ciertos sectores de la ciudad. “Las edificaciones más viejas, con 30 o 40 años, en algunos sectores de la ciudad generaron mayores vibraciones para edificaciones de 4, 5 y 6 pisos, que llevaron a un comportamiento que ya conoce toda la opinión pública”, explicó.
De acuerdo con un censo preliminar realizado por Camacol Valle, se identificaron cerca de 12.000 unidades de vivienda afectadas con diferentes niveles de daño: bajo, medio o alto. La gerente regional, Alexandra Sofía Cañas Mejía, indicó que equipos de ingenieros y arquitectos analizarán cuáles de estas unidades requieren ser demolidas.
El reporte inicial del gremio apunta a la necesidad de identificar rápidamente el inventario de daños en las edificaciones y conocer el perfil de los hogares afectados. Este proceso será clave para orientar la reconstrucción y priorizar la atención a quienes perdieron su patrimonio.
Desafíos en los mecanismos de ayuda y propuestas del gremio
La magnitud del desastre, según Herrera, supera la capacidad de los instrumentos tradicionales de subsidio. “Los instrumentos tradicionales de subsidio como ‘Mi Casa Ya’ resultan insuficientes para atender la magnitud del desastre, debido a que el impacto del sismo afectó también a sectores de ingresos medios”, advirtió el presidente de Camacol.

En respuesta, Camacol planteó alternativas como la exención temporal del IVA en materiales de construcción y la flexibilización de los procedimientos para modificar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) en los municipios afectados. Herrera fue enfático: “No todos los hogares que sufrieron daños son hogares de menores ingresos. La clase media también aquí sufrió daños y nosotros consideramos que es obligación del Estado generar una alternativa para que cualquier persona pueda iniciar la recuperación de su patrimonio”.
El gremio también anunció la instalación de mesas de trabajo conjuntas con la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle y el Gobierno Nacional para coordinar la atención y reconstrucción, con la consigna de que este proceso debe ser integral y no un simple plan inmobiliario. “Primero, conocer con rapidez cuál es el inventario de daños que han sufrido las edificaciones; y adicionalmente, cuál es el perfil de los hogares que perdieron su patrimonio”, enfatizó Herrera.
Desde la dirección regional de Camacol se reportó que se mantendrán comités técnicos diarios en el Puesto de Mando Unificado (PMU) liderado por la administración local. El objetivo es realizar un seguimiento constante a la evolución de la emergencia y orientar las acciones de reconstrucción de acuerdo con la información recogida por los expertos.
La combinación de normas modernas de construcción, la pronta reacción del sector y la cooperación entre entidades públicas y privadas serán, según los voceros del gremio, determinantes para la recuperación de la ciudad tras el sismo.