
La universidad dijo que la investigación revisará si ofreció suficiente apoyo al profesor en medio de un intenso escrutinio de su biografía y su tesis.
La Universidad de Cambridge ha abandonado los planes de investigar a fondo su contratación de Jason Arday, el profesor que se convirtió en el centro de atención en el debate sobre las iniciativas de diversidad e inclusión en la educación superior, después de su muerte repentina el mes pasado.
En su lugar, la universidad dijo que la investigación evaluará si la institución le ofreció suficiente apoyo en medio de las acusaciones de que plagió partes de su tesis doctoral y adornó su narrativa personal. Arday podría surgir como parte de una revisión más amplia de las prácticas de contratación de la universidad, pero no será el foco.
Eso marca un cambio abrupto respecto al plan anunciado este verano, cuando la vicerrectora de la institución, Deborah Prentice, prometió una investigación "exhaustiva y transparente" sobre el nombramiento de Arday.
Arday murió el mes pasado en medio de un intenso escrutinio de su biografía y una avalancha de burlas personales, a veces racistas, en internet. No se ha revelado una causa oficial de muerte, pero su familia dijo que la "campaña de desinformación fue demasiado para Jason".
El cambio en el enfoque de la investigación significa que es posible que Cambridge nunca aborde de manera pública las preguntas sobre cómo evaluó a Arday para un puesto docente superior y por qué restó importancia en repetidas ocasiones a las preocupaciones sobre su trabajo y biografía.
Eso ha molestado a algunos profesores, quienes están circulando una carta que exige una total rendición de cuentas institucional y un examen de cómo la universidad promovió la historia personal de Arday, de acuerdo con un borrador visto por The New York Times.
Cambridge promocionó a Arday como su profesor negro más joven de la historia después de que fuera contratado a los 37 años en 2022. Había afirmado que no pudo hablar hasta los 11 años ni leer hasta los 18, una trayectoria sin precedentes en la literatura clínica.
Algunos miembros del profesorado dijeron que al empujarlo al centro de atención, la universidad desvió la atención de su historial de diversidad. De los 584 profesores titulares en Cambridge que reportaron su raza el año en que Arday fue contratado, tres eran negros. Una carta del profesorado este verano, antes de la muerte de Arday, criticó a los administradores por "crear una narrativa mediática centrada en su juventud, su raza y su potencial transformador".
Esa narrativa, que condujo a unas memorias de alto perfil publicadas por Simon & Schuster, ahora está fuera del alcance de la investigación. En su mayor parte, también lo están las preguntas en torno a la contratación de Arday, un académico en los inicios de su carrera con un historial modesto de publicaciones, para una prestigiosa cátedra en educación.
Cambridge ha designado a un respetado exfiscal para dirigir la revisión, pero ha reducido su alcance. La investigación "no trata sobre las acusaciones formuladas contra el profesor Arday ni sobre su historial académico", dijo recientemente el exfiscal, Nazir Afzal. "Se trata de su bienestar, su cuidado, su salud".
Irá "a fondo en una pregunta específica en lugar de abarcar de manera amplia todas ellas", señaló en una publicación Afzal, quien también es canciller de la Universidad de Mánchester. Una segunda investigación más amplia a cargo de un panel de expertos podría tocar los años de Arday en Cambridge, pero no se centrará en él.
La segunda revisión "considerará el contexto más amplio del tiempo del profesor Arday en la Universidad de Cambridge" al examinar las políticas de contratación y mala conducta académica, junto con "el apoyo disponible para los académicos que están sujetos a un escrutinio público y mediático extraordinario", se lee en una descripción de la investigación hecha por la universidad.
Un portavoz de la universidad se negó a explicar el cambio o a responder preguntas al respecto.
El profesorado está dividido tras la muerte de Arday. Mientras que algunos critican el alcance reducido de la investigación, a otros les molesta la reprimenda de Cambridge al profesor en los días previos a su muerte, y señalan la descripción de su caso por parte de la vicerrectora, en una carta al personal, como una "aberración".
El episodio se suma a la controversia en torno a la institución de élite, que comienza su trimestre de otoño la próxima semana.
Un escándalo financiero en el partido derechista británico Reform UK ha puesto bajo escrutinio al teólogo de Cambridge James Orr, un exasesor del partido que ha sido objeto de quejas estudiantiles, según The Financial Times. Cambridge también perdió un caso presentado por un profesor que dijo que fue blanco de ataques por ser denunciante, en un fallo que criticó específicamente a Prentice y a los miembros del personal de recursos humanos.
El portavoz de la universidad dijo que Cambridge estaba "investigando" las acusaciones contra Orr y "analizando detenidamente el fallo" y los hechos en el caso del denunciante.
Mara Hvistendahl es reportera de investigación en la sección Internacional. Se le puede contactar en mara.hvistendahl@nytimes.com


