
El ingreso de visitantes al Camino Inca con destino a Machu Picchu volverá a permitirse desde este sábado 5 de septiembre, luego de una evaluación técnica de las condiciones existentes en las principales rutas de acceso. La decisión fue comunicada por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
La reapertura ocurre después de una interrupción provocada por las condiciones climáticas registradas en la zona durante las últimas semanas. Las precipitaciones generaron diversos problemas en la red de caminos y en la infraestructura destinada al tránsito y permanencia de los visitantes.
Antes de definir el retorno de las actividades turísticas, especialistas de distintas entidades realizaron una revisión de las rutas que conducen hacia la ciudadela inca. La inspección permitió evaluar el estado de los recorridos y las zonas afectadas por los eventos registrados.
La medida contempla además la continuidad de labores de mantenimiento en determinados puntos del Camino Inca. Estas tareas estarán a cargo de personal especializado, con apoyo de pobladores de la comunidad de Huayllabamba, mientras las instituciones responsables mantienen acciones orientadas a reducir los riesgos existentes.
Inspección técnica de las rutas del Camino Inca

La evaluación comprendió las rutas 1, 2 y 3 de la Red de Caminos Inca. En estas labores participaron especialistas de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad (ORGRDS) de Cusco, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y la Dirección de Cultura de Cusco.
La revisión técnica se realizó hasta el último fin de semana, con atención a las condiciones generadas por las lluvias y a los puntos que requieren intervención antes del retorno de los visitantes.
De acuerdo con la información proporcionada por las instituciones responsables, la evaluación forma parte de las acciones previas para garantizar las condiciones de seguridad necesarias en la ruta hacia Machu Picchu.
Lluvias provocaron daños en distintos sectores
Las precipitaciones registradas dos semanas atrás ocasionaron deslizamientos y crecidas de riachuelos en distintos puntos del Camino Inca. También se reportaron inundaciones y procesos de erosión en los suelos de la red ancestral.
La infraestructura destinada al tránsito de visitantes también presentó afectaciones. Entre los daños identificados figuran problemas en algunos pontones y el colapso de servicios higiénicos ubicados en los campamentos.
Estos efectos fueron considerados dentro de la inspección realizada por las instituciones vinculadas con la gestión del patrimonio y la prevención de riesgos. La revisión permitió establecer las zonas que requieren labores de mantenimiento y atención.
Mantenimiento continuará tras la reapertura

La Dirección de Cultura de Cusco y el Sernanp continuarán con trabajos de mantenimiento en determinados tramos del Camino Inca. Para estas labores también se contará con la participación de pobladores de la comunidad de Huayllabamba.
Las acciones estarán dirigidas a mantener las condiciones de la ruta y atender los sectores que presentaron daños por las lluvias. El trabajo continuará pese al retorno de los visitantes desde el sábado 5 de septiembre.
La intervención contempla la atención de puntos específicos de la red ancestral que requieren labores posteriores a la evaluación técnica. Las entidades responsables mantienen así una programación de trabajos junto con los actores locales involucrados en el mantenimiento del recorrido.
La Dirección de Cultura de Cusco y el Sernanp también acordaron desarrollar medidas de corto, mediano y largo plazo frente a las afectaciones asociadas con la activación geodinámica de algunas quebradas.
Estas acciones buscan reducir los riesgos que las condiciones de dichas zonas puedan representar para quienes recorran el Camino Inca. La planificación considera intervenciones en diferentes periodos para atender los efectos registrados y prevenir nuevos problemas en la ruta.
Ambas instituciones mantienen las acciones destinadas al funcionamiento y la seguridad del camino ancestral que conduce hacia Machu Picchu.




