El cáncer colorrectal representa cerca del 10 % de los diagnósticos oncológicos globales y constituye la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una dieta rica en grasas puede impulsar la producción de ceramidas y activar un programa celular que ayuda al cáncer colorrectal a extenderse hacia otros órganos, según halló un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El trabajo, publicado ayer en la revista Science, identificó un posible objetivo para limitar la metástasis, en especial la que alcanza el hígado.

Los investigadores explicaron que las ceramidas, moléculas grasas de la familia de los lípidos, activan en las células tumorales una vía celular controlada por la proteína YAP1, que facilita la diseminación del cáncer de colon. El estudio se basó en organoides, modelos de ratón y análisis de datos de pacientes

El cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más frecuente del mundo y representa cerca del 10 % de los diagnósticos oncológicos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La metástasis, el proceso por el que las células malignas se propagan y llegan a otros órganos, explica la mayoría de las muertes por cáncer de colon. Aún no se conoce con precisión qué cambios permiten a esas células adquirir esa capacidad de propagación.

Investigaciones del Instituto Tecnológico de Massachusetts detallan la relación entre la proteína YAP1, las ceramidas y la metástasis del cáncer colorrectal hacia el hígado y los pulmones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aumento de los diagnósticos en adultos jóvenes también preocupa a la comunidad médica. El 45 % de los nuevos casos se registra en personas menores de 65 años, frente al 27 % de 1995. Como publicó Infobae, las causas no están completamente esclarecidas, aunque se investigan factores como la obesidad, el sedentarismo y el consumo de alimentos ultraprocesados.

El hígado es el sitio más frecuente de metástasis y los pulmones ocupan el segundo lugar.

En Estados Unidos, el tumor suele detectarse en estadios dos o tres. Hasta un tercio de los pacientes presenta una recaída con enfermedad metastásica después de la cirugía.

Omer Yilmaz, director de la Iniciativa de Células Madre del MIT e investigador del Instituto Koch para la Investigación del Cáncer, sostuvo que el equipo identificó una vía que podría ser objeto de tratamiento farmacológico.

“Si bloqueamos las enzimas que producen ceramidas, las células tumorales no pueden activar este programa regenerativo y, en gran medida, no logran formar metástasis en el hígado”, afirmó Yilmaz en el comunicado del instituto.

Una dieta rica en grasas estimula la producción de ceramidas y activa el programa YAP1 que facilita la metástasis del cáncer colorrectal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué es YAP1 y cómo ayuda al tumor a propagarse

El programa YAP1 interviene normalmente en la reparación de tejidos. En el intestino, se activa en un tipo infrecuente de célula con rasgos similares a los de las células fetales y permite reconstruir de forma transitoria el revestimiento intestinal después de una lesión.

Los investigadores buscaron mecanismos epigenéticos que facilitan la metástasis del cáncer de colon. En organoides tumorales detectaron una característica común: la activación de YAP1.

Yilmaz señaló que los estudios previos no habían identificado un factor genético único que explique la propagación del tumor. Tampoco existe una firma de mutaciones que diferencie de manera definida a las células metastásicas de las del tumor primario.

Para los autores, el proceso depende de cambios en la activación o el silenciamiento de genes, más que de la aparición de nuevas mutaciones. Swagata Goswami, investigadora posdoctoral del MIT y autora principal, indicó que las células malignas aprovechan ese programa para favorecer el avance metastásico.

La dieta alta en grasas activa enzimas que producen ceramidas. Estos lípidos liberan el freno molecular que mantiene inactiva a YAP1, lo que permite que ingrese en el núcleo celular y active sus genes diana.

El 45 % de los nuevos casos de la enfermedad se registra en personas menores de 65 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bloquear YAP1 redujo las metástasis en ratones

Los experimentos mostraron que las células cancerosas de ratones alimentados con una dieta rica en grasas registraban mayor activación de YAP1 que las de animales con una alimentación saludable.

Ese conjunto de genes facilita que las células se desprendan del tumor de origen y se instalen en otros órganos. La interferencia genética sobre YAP1 o sobre genes implicados en la producción de ceramidas redujo la propagación del cáncer de colon al hígado en los modelos de ratón.

El equipo también examinó datos de secuenciación de ARN de pacientes con cáncer colorrectal. El análisis encontró una mayor actividad de YAP1 en células metastásicas y una expresión más alta de sus genes diana entre pacientes con un índice de masa corporal más elevado.

Los pacientes con niveles superiores de esos genes presentaron una menor supervivencia. Yilmaz aclaró que el programa YAP1 no parece exclusivo de la obesidad, aunque sus efectos se intensifican en ese contexto.

Los investigadores buscan fármacos contra dos enzimas

Los investigadores del MIT buscan desarrollar fármacos contra las enzimas DEGS1 y DEGS2 para bloquear la síntesis de ceramidas. (EFE/Daniel Bockwoldt)

Los investigadores planean desarrollar compuestos contra DEGS1 y DEGS2, dos enzimas vinculadas a la producción de ceramidas, con el objetivo de prevenir la metástasis del cáncer de colon.

Nilay Sethi, profesor asociado de medicina de la Facultad de Medicina de Harvard y del Instituto Oncológico Dana-Farber, y Alpaslan Tasdogan, director del Instituto de Metabolismo Tumoral del Hospital Universitario de Essen y profesor del Consorcio Alemán del Cáncer, figuran como autores principales del estudio junto con Yilmaz.

Los autores advirtieron que el hallazgo todavía no permite establecer recomendaciones dietéticas para personas con un diagnóstico de cáncer colorrectal. Cualquier tratamiento dirigido contra la síntesis de ceramidas deberá distinguir entre las células tumorales y los tejidos sanos, donde esos lípidos también cumplen funciones esenciales.

La detección temprana puede reducir las muertes por cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. Afecta sobre todo a personas mayores de 50 años, aunque en algunos países aumentan los casos entre los 30 y los 50 años.

Entre los factores que incrementan el riesgo figuran el consumo elevado de carnes procesadas, la baja ingesta de frutas y hortalizas, el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol. La adopción de hábitos saludables, la reducción de esos riesgos, la detección precoz y el tratamiento oportuno pueden disminuir su incidencia y sus consecuencias.

La prevención y los controles permiten detectar lesiones antes de que provoquen síntomas. El gastroenterólogo Luis Caro, presidente de la Fundación Gedyt, explicó en Infobae que la curación puede alcanzar entre el 90 % y el 95 % cuando el tumor se identifica en sus primeras etapas. Las pruebas incluyen el test inmunoquímico fecal, que busca sangre oculta en la materia fecal, y la colonoscopía, que además permite extirpar pólipos durante el procedimiento.

Estos elementos aportan contexto al hallazgo del MIT, aunque los autores subrayaron que sus resultados no constituyen por ahora una recomendación nutricional para pacientes diagnosticados ni una terapia disponible.