
A días de que comience a aplicarse el nuevo Código Procesal Penal Federal en el Distrito Federal de La Plata, la Cámara Federal de Casación Penal se reunió con jueces de esa jurisdicción para “tomar nota de las inquietudes” y “expresar su acompañamiento ante el nuevo desafío”.
Del encuentro participaron el presidente de Casación, Diego Barroetaveña, y los jueces Daniel Petrone, Ángela Ledesma, Guillermo Yacobucci, Carlos Mahiques, Javier Carbajo y Mariano Borinsky, además de la directora de la Oficina Judicial, María de las Mercedes López Alduncín.
Por vía telemática, es decir, a distancia, se sumaron integrantes de la Cámara Federal de Apelaciones, los tribunales orales y los juzgados federales con competencia en La Plata.
De acuerdo con lo informado, la conversación se centró en las “necesidades de infraestructura e inquietudes de cara a la puesta en marcha del nuevo sistema procesal”.
Casación manifestó “su predisposición para mantener el diálogo permanente” a través de las distintas comisiones de trabajo, tanto para el dictado de acordadas y resoluciones internas como para abordar la conformación del Colegio de Jueces, los mecanismos de contingencia, la capacitación y otras cuestiones vinculadas con el funcionamiento del sistema.
Desde el lunes 21 de septiembre, los tribunales federales que abarcan los partidos bonaerenses de La Plata, Lomas de Zamora, Junín, Quilmes y Pehuajó pasarán a regirse por el modelo acusatorio. Los fiscales conducirán las investigaciones, mientras que los jueces dejarán de investigar y se concentrarán en controlar las garantías y resolver los planteos de las partes.
El nuevo Código Procesal Penal Federal ya está en marcha en nueve distritos que abarcan Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes, Salta, Jujuy, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa y sectores de la provincia de Buenos Aires.
El año próximo comenzará a aplicarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde el 15 de febrero y, a partir del 8 de marzo, en Córdoba.
El nuevo sistema
El proceso penal federal se tramita de manera diferente con la incorporación del sistema acusatorio, que introduce además audiencias orales y públicas, otorga mayor relevancia a la exposición oral y establece una dinámica orientada a acelerar la resolución de las causas.

En este modelo, la investigación queda a cargo del Ministerio Público Fiscal, mientras que la defensa garantiza los derechos del acusado y lo representa, y el juez resuelve sobre la base de las pruebas y los argumentos presentados durante las audiencias.
El fiscal designado asume la tarea de impulsar la investigación, formular la acusación y concurrir a juicio. De esta manera, el Ministerio Público Fiscal queda a cargo de conducir el caso desde su inicio.
Durante las audiencias, defensores y fiscales exponen sus argumentos oralmente ante el juez, quien debe resolver los planteos con rapidez y también de manera oral.
Al adoptar una decisión, cada juez expone sus fundamentos en voz alta, utiliza un lenguaje accesible y debe hacerlo dentro de un plazo razonable. Los legajos son digitales y están disponibles para la consulta de las partes, mientras que el sistema procura evitar paralizaciones superiores a 60 días.
Cuando alguna de las partes apela una decisión, interviene un tribunal compuesto por tres jueces de la Cámara Federal, designados por sorteo a través de la Oficina Judicial.



