Casi la mitad de los españoles ha cuidado en algún momento de una persona con Alzheimer, en concreto, el 47,7 por ciento, según ha revelado el 'Estudio Sanitas sobre Alzheimer 2026' de la compañía aseguradora, que muestra que "esta experiencia, directa o cercana, contribuye a una mayor conciencia social sobre el impacto que la enfermedad tiene".
En concreto, evidencia las consecuencias "no solo en los pacientes, sino también en quienes los acompañan y cuidan en su día a día", expone el trabajo, que concreta en un 10,4 por ciento los que han afirmando ser cuidadores principales, en un 20,4 por ciento los que ejercen estas tareas de forma compartida y en un 16,8 por ciento los que lo han hecho de forma puntual.
Así, y con motivo de la celebración, este lunes, 21 de septiembre, del Día Mundial del Alzheimer, la investigación indica que el 64 por ciento de los españoles considera que esta enfermedad cambia la vida de todo el entorno familiar, frente a apenas un 5,4 por ciento que cree que afecta principalmente a la persona diagnosticada.
Además, y realizado sobre población española de 18 a 75 años, el estudio señala que el 94,5 por ciento reconoce que cuidar a una persona con Alzheimer afecta de forma importante a la salud física y emocional del cuidador. Al respecto, el 83,7 por ciento afirma que necesitaría orientación o se sentiría perdido ante un diagnóstico en la familia.
En este sentido, solo el 12,5 por ciento tendría claro qué pasos dar si una persona cercana fuera diagnosticada, mientras que el 53,2 por ciento precisaría de orientación y un 30,5 por ciento se sentiría completamente perdido. De hecho, cuatro de cada 10 españoles de entre 35 y 44 años asegura que no sabría cómo afrontar la organización de los cuidados, por lo que el 44,8 por ciento considera que las familias deberían contar con orientación especializada desde el mismo momento del diagnóstico, incluso en las fases iniciales de la enfermedad.
DESCONOCIMIENTO
Por otra parte, el informe muestra que el 52,3 por ciento considera que la patología afecta únicamente a la memoria, a la vez que un 44,7 por ciento cree que los fallos de memoria forman parte normal del envejecimiento y un 44,2 por ciento identifica que poco o nada puede hacerse tras recibir el diagnóstico. Sobre ello, incide en que el 63,6 por ciento explica que uno de los principales motivos por los que se retrasa la consulta médica es normalizar los olvidos y atribuirlos simplemente a la edad.
Otros datos recogidos por el estudio de Sanitas muestran que un 34,2 por ciento considera que el reto más difícil es compatibilizar los cuidados con el trabajo y la vida personal; que las barreras para pedir ayuda son la falta de recursos económicos, el sentimiento de responsabilidad familiar y el desconocimiento de los servicios disponibles -todas ellas rondando el 55 por ciento-; y que el 79,6 por ciento cree que el cuidado profesional de una persona con Alzheimer debería incluir apoyo psicológico para la familia desde el primer día.
Junto a ello, indica que el 66,8 por ciento cree que los hogares no están preparados para cuidar de forma segura de un paciente en fases avanzadas, que la ayuda profesional en el domicilio es el recurso más valorado para evitar el agotamiento de los cuidadores (64,6%), que el 80,3 por ciento considera que la tecnología puede ayudar en el seguimiento y atención, y que los sistemas de geolocalización y seguridad en el hogar (64,3%) y las herramientas de estimulación cognitiva (63%) son las soluciones que generan mayor confianza entre la población.
Ante todo ello, Sanitas Mayores desarrolla un modelo de atención especializado para personas con deterioro cognitivo que combina atención médica, rehabilitación física y cognitiva, apoyo emocional y una coordinación continua con las familias, a través de una red de residencias, centros de día y servicios de cuidados en el domicilio. A ello se unen unidades especializadas en demencia donde se trabaja con equipos multidisciplinares.
Por último, y tras informar de que ha incorporado en algunos de sus centros soluciones basadas en 'Alexa' que permiten a los residentes acceder de forma sencilla a información, actividades, recordatorios o mantener un contacto más fluido con sus familiares, ha indicado que dispone de salas inmersivas que emplean tecnologías audiovisuales para recrear entornos y experiencias diseñadas para favorecer la estimulación cognitiva, la evocación de recuerdos y la participación activa de las personas mayores.
