
La escritora argentina Ariana Harwicz fue retirada del cartel del festival Cultur Alh de Granada tras la presión de grupos propalestinos que cuestionaron su postura contraria al boicot cultural a Israel. “No es un ‘Festival Internacional de Artes Literatura y Humanidades’ y no es una Universidad pública en Granada”, escribió en X al hacer pública la decisión, adoptada a dos días del inicio del evento, previsto para el 21 de septiembre. “Yo quería ir igual aunque hicieran una manifestación, dijeron que sería peligroso. Será un festival sin disidencia. Qué pena por los estudiantes”, sostuvo.
La decisión fue adoptada por las directoras del festival, Ana Gallego Cuiñas —catedrática de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Granada— y la editora Patricia Escalona, luego de recibir una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada, sumada a solicitudes de lectores y de uno de los clubes de lectura participantes. Gallego Cuiñas admitió que la organización “recibió diversas peticiones para que reconsiderara la presencia de Ariana Harwicz” y que la decisión se tomó “en el marco de los compromisos institucionales de la Universidad de Granada respecto a Palestina y los derechos humanos”. Aclaró que la baja “no implica una descalificación de la autora ni de su obra”. Agregó además que la presencia de Harwicz en una plaza pública habría tornado inviable el encuentro literario: “Es muy improbable que hubiéramos podido hablar de sus libros si había manifestaciones. No habría podido haber debate ni literario ni político”.
La escritora argentina, radicada en Francia desde hace casi dos décadas y finalista del Premio Booker Internacional en 2018, iba a participar el 26 de septiembre a las 19.30 en una charla titulada “Oponerse al mundo”, junto al escritor Jesús Ortega, en la Plaza de las Pasiegas de Granada. El festival Cultur Alh, organizado por la Universidad de Granada con motivo de su quinto centenario, reúne del 21 al 27 de septiembre a más de sesenta escritores, artistas y pensadores en treinta actos gratuitos distribuidos en trece sedes. Entre los invitados figuran John Banville, Gabriela Cabezón Cámara, Patrick Boucheron, Juan Villoro y Silvia Federici.

“Cedieron al terror”, escribió la autora en X
Harwicz hizo pública la exclusión a través de su cuenta de X, donde publicó una serie de mensajes en los que describió la situación. “Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror”, escribió. Agregó que las organizadoras le transmitieron su admiración por su obra antes de comunicarle la decisión, y que cuando ella manifestó su disposición a asistir de todas formas —aun con protestas en la plaza—, le respondieron que su presencia podría ser peligrosa.
En otros mensajes publicados en X, Harwicz amplió su lectura del episodio: “Basta de someterse a sus eufemismos. Quieren fuera de la cultura a todos los judíos y a todos los que no piensen que hay que censurarlos. Lo están logrando”. También señaló que los demás invitados al festival guardaron silencio ante la situación: “Estos aprietes funcionan tan bien porque nadie dice nada. Y porque todos tienen miedo. Incluyendo los profesores de universidad y organizadoras del festival”.
En conversación con El País, la escritora fue más explícita respecto al alcance del fenómeno: “Se está llegando a la purga de autores, cineastas o músicos. Y es la élite cultural la que llama a la violencia en nombre del humanismo”. Señaló que el caso de Granada no es aislado y que algo similar le había ocurrido en la Feria del Libro de Madrid: “No es una excepción ni un caso aislado. Hay que cancelar a quien piensa distinto y volverlo un paria”.
La baja de Harwicz coincide con otra controversia en el ecosistema cultural español: ese mismo período, más de treinta invitados al Festival de las Ideas de Madrid presionaron para que los organizadores rompieran con la aseguradora Allianz, patrocinadora del evento, por sus vínculos con Israel. La empresa finalmente retiró su patrocinio. Desde 2024, las universidades de Granada y Jaén habían suspendido su colaboración científico-técnica con instituciones universitarias israelíes.




