Céline Dion regresó este fin de semana a los escenarios de París vestida de Dior, abriendo así, con un gesto de alta costura, una serie de 16 conciertos en la capital francesa que se prolongará hasta el 17 de octubre, y de cuyo estilismo se han encargado también otras icónicas marcas de la moda francesa.

Auténtica figura de la moda, Dion confió a la marca francesa Dior -que ya la vistió en otras citas importantes, como su participación en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2024- el primer estilismo de su noche clave, en el regreso a los escenarios tras seis años de ausencia por problemas de salud. La firma confirmó en un comunicado que el primero de los modelos que sacó era suyo.
Y deslumbró al salir al estadio cubierto Plenitude Arena (en Nanterre, en las afueras de París), ante unos 35.000 espectadores, con un espectacular vestido negro strapless largo hasta el suelo, con falda plisada y estructurada de gran volumen.

El negro fue el color que mantuvo como hilo conductor de todos los estilismos del espectáculo, salvo cuando, haciendo un giro inesperado, apareció encaramada en una roca que emergía del escenario vestida con un largo abrigo de plumas rosas de la marca Givenchy. Así cantó un aria de la ópera “La Wally”, de Alfredo Catalani.

Su asesora creativa, Annie Horth, colaboró con destacadas casas de moda francesas para crear “una serie de extraordinarios conjuntos escénicos diseñados especialmente para Céline, aportando al espectáculo el inconfundible sentido del arte parisino, la alta costura y la elegancia”, destacó este domingo el equipo de prensa del Plenitude Arena, sin más precisiones.

Pero antes de volver a cantar ante el público parisino -su próximo concierto será este miércoles-, la artista ya había convertido sus apariciones frente al hotel de lujo donde se aloja, a dos pasos del Arco del Triunfo, en una sucesión de conjuntos salidos de las pasarelas de la temporada.
Regreso musical con una exhibición de moda
El regreso de Céline Dion a París la confirma como una referente total de la moda, además de embajadora de las grandes maisons de alta costura de la capital francesa, que del 28 de septiembre al 6 de octubre celebrarán la semana de prêt-à-porter femenino primavera/verano 2027.
Dion llegó a París a finales de agosto y se instaló con sus tres hijos y su equipo en el Royal Monceau. Desde entonces, sus salidas del hotel han atraído a cientos de seguidores que esperan para verla, saludarla y, en ocasiones, escucharla improvisar unos pasos de baile o el fragmento de una canción.

Cada aparición ha tenido, además, una nueva elección de vestuario, siempre elegantísima.
La cantante, que este mes ocupa la tapa de Harpers Bazaar, ha recurrido durante su estadia parisina a varias de las principales colecciones otoño-invierno 2026-2027.
Algunas de las prendas reproducen casi exactamente los conjuntos presentados en las pasarelas, mientras que otras han sido modificadas para ser adaptadas a su estilo, destaca la citada revista.

Su repertorio textil en París ha incluido también propuestas de Alaïa, Bottega Veneta, Dior y Saint Laurent.
El vestuario como clave de la imagen
Para Dion, el vestuario no es un elemento secundario de la actuación, sino parte de una puesta en escena que continúa fuera del escenario.
La famosa artista tiene previsto regresar a París en mayo de 2027 para otra tanda de al menos diez conciertos, y se espera que luzca entonces algunas de las propuestas que se verán en pocos días en las pasarelas de la capital francesa destinadas a la primavera/verano de 2027.




