
La Isla de la Juventud permanece incomunicada de la red móvil nacional desde el lunes 8 de septiembre, tras los daños detectados en el cable submarino que conecta ese territorio con el resto de Cuba. La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) no informó un plazo para completar la reparación, mientras la telefonía fija funcionaba de forma parcial y solo permitía llamadas locales, según Periódico Cubano.
Los técnicos localizaron el tramo afectado, pero las condiciones marítimas impedían avanzar con las tareas. La intervención requiere extraer el cable hasta la superficie y unir las fibras ópticas, un proceso que depende de la posibilidad de operar en el mar.
Las condiciones del mar dificultan la reparación del cable submarino
En una publicación en Facebook, ETECSA explicó que “las condiciones meteorológicas han complejizado las acciones de reparación”. La empresa indicó que los trabajos incluyen llevar a la superficie el segmento averiado y realizar el empalme de las fibras con precisión, aunque no detalló cuándo podría normalizarse el servicio.
Como medida temporal, la compañía habilitó un enlace satelital de emergencia para sostener la transmisión de las señales nacionales de radio y televisión dentro de la Isla de la Juventud. Esa vía tiene capacidad limitada y no reemplaza los servicios de telefonía móvil ni resuelve las restricciones de la red fija para las comunicaciones con otras zonas de Cuba.
La falta de contacto durante varios días generó preocupación entre personas que viven fuera del país y tienen familiares en el territorio. Geida Ponciano publicó un video en redes sociales en el que afirmó: “El que tiene su madre viva, trate de entenderme”.

Frank García Martínez también se refirió a los efectos del corte. “Cuatro días de silencio significan cuatro días de angustia para miles de personas. No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo algo básico. Poder comunicarnos con nuestra familia”, expresó.
Los apagones ya habían afectado las telecomunicaciones locales
La avería ocurrió después de meses de dificultades en el suministro eléctrico de la Isla de la Juventud, una situación que afectó la infraestructura tecnológica. Durante 2026, los apagones pasaron de alrededor de cuatro horas diarias en febrero a casi 18 horas en mayo, mientras que algunas jornadas de julio tuvieron solo una o dos horas de electricidad.
El 18 de agosto, el territorio quedó prácticamente sin energía, con excepciones para instalaciones esenciales como el hospital y los sistemas de bombeo de agua. ETECSA había advertido que sus equipos necesitan alimentación eléctrica constante y que los cortes prolongados pueden dejar sin funcionamiento al 47.5% de las radiobases móviles.
De acuerdo con Periódico Cubano, la desconexión del enlace submarino se sumó a otros problemas registrados durante el verano en las telecomunicaciones cubanas. El 3 de agosto, una avería en un grupo electrógeno interrumpió la telefonía celular en todo el país; el 17 de agosto, una rotura de fibra óptica afectó el sistema de pagos Nauta; y el 2 de septiembre, fallas en los mensajes SMS dejaron sin funcionamiento a Transfermóvil.
ETECSA cerró su comunicación sin precisar una fecha para restablecer la conexión. La empresa señaló que continuará con las acciones que sean necesarias para reconectar a la Isla de la Juventud con la red nacional.



