Charles Leclerc encendió todas las alarmas en la Fórmula 1 luego del brutal accidente que protagonizó a más de 170 km/h en el Gran Premio de Italia. El piloto de Ferrari perdió el control de su monoplaza en la mítica curva Parabólica y se estrelló de lleno contra el muro de contención.
Aunque salió por sus propios medios del habitáculo, el monegasco se someterá a nuevos estudios médicos en las próximas horas y su presencia en el próximo Gran Premio de la temporada quedó envuelta en dudas.
El violento impacto lateral sometió al cuerpo del corredor a una desaceleración extrema de entre 50 y 60 fuerzas G. Apenas abandonó el auto, Leclerc caminó aturdido detrás de las barreras de protección y se sentó sobre el césped para ser asistido de inmediato por Ian Roberts, médico oficial de la FIA, antes de ser trasladado al centro asistencial del circuito.
En esa primera revisión en la pista se descartaron lesiones óseas de gravedad, pero el propio integrante de la escudería de Maranello reveló la enorme preocupación que vivió apenas se bajó del auto. El síntoma que más preocupación generó en el piloto de 28 años estuvo relacionado con una alteración repentina en su capacidad visual.
“Estoy bien, el cuello está bien, pero el ojo derecho no me daba una buena visión al principio. Era lo que más me preocupaba apenas me bajé del auto. Después, un poco de dolor aquí y allá, que es normal tras un golpe de esta magnitud”, detalló el corredor sobre las secuelas físicas del accidente.
Con la mira en la siguiente fecha del calendario internacional, Leclerc dejó en claro que no arriesgará su integridad física sin antes someterse a chequeos exhaustivos. El deportista confirmó que durante esta jornada completará una batería de análisis neurológicos y físicos adicionales para determinar si está apto para volver a subirse al simulador y posteriormente competir.

“Creo que me haré algunos controles adicionales de mi lado para asegurarnos de que estaré completamente bien para la próxima carrera. Debería ser así, pero es mejor ser muy prudentes”, sintetizó.
En cuanto a las causas del despiste, las hipótesis se centran en los datos de la telemetría ante la sospecha de una falla en la entrega de potencia del motor en plena aceleración.
En las próximas horas, Ferrari y la FIA emitirán un parte médico oficial que confirmará si Leclerc recibe el alta definitiva o si la categoría deberá afrontar su próximo compromiso sin una de sus principales figuras.


