
El Juzgado de Garantía de Valparaíso (120 kms al noroeste de Santiago) formalizará esta jornada a nueve individuos acusados de ser miembros de una banda de salteadores que robó en julio de 2025 una sucursal del Banco Itaú en dicha ciudad, logrando un botín de $6.150 millones de pesos, unos USD 6,5 millones.
El atraco se llevó a cabo la madrugada del 28 de julio en calle Prat, en pleno barrio Puerto de Valparaíso. De acuerdo a la información policial, los avezados ladrones ingresaron a la entidad financiera por un edificio contiguo en desuso, para luego abrir una bóveda mediante el método del oxicorte y huir sin ser detectados por Carabineros que se apersonaron en el lugar tras sonar una alarma.
Además, mientras una parte de la banda rompía los accesos, otros integrantes estacionaron un camión tolva frente al recinto para tapar las cámaras de seguridad de la vía pública y simular trabajos viales, desviando el tránsito.

El hecho quedó al descubierto recién a la mañana por trabajadores del banco que ingresaban por la parte trasera del edificio, ubicada en la calle Cochrane.
La pieza clave fue un ingeniero informático de una empresa externa que prestaba servicios al banco. Según trascendió a la prensa, el sujeto se habría conectado de forma remota vía VPN desde Santiago para inhibir y desactivar los sistemas de alarma y videovigilancia, permitiendo que al grupo actuar con total impunidad.
Tras 13 meses de investigación, los imputados fueron detenidos en 11 allanamientos simultáneos llevados a cabo en las regiones Metropolitana y Los Lagos, en los que se decomisaron nueve vehículos, el camión tolva utilizado para desviar el tránsito, armas de fuego, teléfonos celulares y 47 gramos de marihuana.
Asimismo, la PDI logró incautar equipos de vigilancia pertenecientes al banco afectado, los que serán periciados a fin de verificar si registraron el audaz atraco.

Dinero no recuperado
Aunque el dinero en efectivo no ha sido recuperado, los peritajes llevados a cabo por la Brigada Investigadora de Lavado de Activos (Brilac) permitieron detectar que los delincuentes usaron “palos blancos” y varias cuentas bancarias para comprar vehículos y bienes raíces en la Región Metropolitana y la Región de Los Ríos.
Debido a esto, cuatro detenidos serán acusados por su participación material en el robo, mientras que los otros cinco por su responsabilidad en el “blanqueo” del botín, el mayor en la historia de la región de Valparaíso.
Así las cosas, los detenidos enfrentan cargos por asociación delictiva, robo en lugar no habitado, infracción a la Ley de Delitos Informáticos y lavado de activos, y se espera que todos queden en prisión preventiva.


