La cuota de carne vacuna que China otorgó a Uruguay para 2026 abrió un nuevo capítulo dentro de la competencia internacional por el mercado asiático. Y es que Brasil y Australia, dos de los principales proveedores mundiales, ya agotaron sus respectivos cupos y ahora buscan aprovechar parte del volumen que Uruguay no llegaría a utilizar.
En total, el remanente que se analiza podría rondar las 100.000 toneladas -el equivalente a la cuota habilitada por Estados Unidos a Argentina– aunque todavía no existe una autorización formal de China ni una distribución definitiva entre los interesados. Uruguay tiene asignadas 324.000 toneladas para este año y, al 21 de septiembre, había utilizado apenas 31,4% del cupo.
El tema tomó estado público luego de la reunión que mantuvieron en Nueva York los presidentes de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario brasileño comunicó en la red social X que agradecía a Uruguay por permitirle utilizar el excedente de su cuota, pero el gobierno de China nunca se expidió al respecto.
“Agradeci la autorización concedida a Brasil para utilizar el excedente de la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China”, escribió Lula, en un mensaje que tiene olor a lobby empresario exportador y a promesas electorales: el próximo 4 de octubre en Brasil se elegirá presidente y el actual presidente brasileño está peleando su reelección.
Tive nesta segunda-feira (21) um encontro bilateral com o presidente do Uruguai, Yamandú Orsi, em Nova York, no contexto da semana de Alto Nível da Assembleia Geral da ONU.
Conversamos sobre a integração latino-americana e caribenha, bem como sobre as ameaças do extremismo… pic.twitter.com/rp0492YcI5
— Lula (@LulaOficial) September 21, 2026
La particularidad es que la decisión no depende exclusivamente del país oriental, y fue confirmado por la propia Cancillería uruguaya, que aclaró que cualquier reasignación debe ser aprobada por el Ministerio de Comercio de China.
Es de recordar que Brasil ya había prácticamente agotado su cuota de 1,1 millones de toneladas y Australia completó en junio las 205.000 toneladas asignadas para 2026, por lo que ahora ambos países enfrentan un arancel adicional de 55% para los embarques que excedan sus respectivos cupos. Eso explica por qué ambos países miran con atención el grado de cobertura de la cuota uruguaya.
Al respecto, el consultor Rafael Tardáguila explicó que el anuncio generó “muchísimo revuelo” en el país vecino y aseguró que “desde Australia hay un marcado interés en que esta posibilidad se concrete”. Lo señala luego de haber compartido una jornada ganadera con el analista australiano Simon Quilty.

Según contó, el consultor australiano tomó contacto con potenciales exportadores australianos luego de conocerse la posibilidad y encontró un fuerte interés. “Según la información que recibió Quilty, los exportadores australianos estarían proclives a pagar hasta 2 dólares por kilo por las tonelada que se cedan”, relató.
La estimación es que Australia podría estar interesada por un volumen de entre 20 mil y 30 mil toneladas de ese remanente. “Estaríamos hablando de entre 40 y 60 millones de dólares que no le entrarían a Uruguay porque es imposible que utilice toda esa cuota”, agregó Tardáguila. El resto sería demandado por Brasil, y se podría alcanzar así el total de 100 mil toneladas
Sin embargo, el analista uruguayo advirtió que la operación todavía tiene varios obstáculos y auguró que “seguramente China no lo va a admitir”, ya que hasta ahora el gobierno del país asiático no se mostró permeable a cambios en las cuotas otorgadas que buscan proteger los precios internos de la hacienda y evitar perjuicios a sus ganaderos.




