
Tras una venta de memorabilia que superó los USD 105 millones, Christie’s lanzó una división permanente dedicada a la cultura popular, con múltiples subastas anuales que abarcarán cine, televisión, música, instrumentos musicales, deportes, ciencia, tecnología, moda y diseño.
El anuncio lo realizó la directora ejecutiva de la casa de subastas, Bonnie Brennan, durante la conferencia Art of Influence celebrada el miércoles en Nueva York, organizada por Puck y la Flag Art Foundation.

Al frente de la nueva área quedó Josh Benesh, exdirectivo de Heritage Auctions que se había incorporado a Christie’s como consultor a comienzos de este año. Benesh asumirá el cargo de director global de la división, con sede en Nueva York.
La venta de la colección Irsay fue la prueba de concepto
La creación del departamento se apoya en el resultado de las cinco subastas que Christie’s realizó este año con piezas de la colección del fallecido propietario de los Indianapolis Colts, Jim Irsay. El conjunto, que reunía desde documentos presidenciales y el manuscrito original de En el camino de Jack Kerouac hasta las guitarras más célebres del rock, alcanzó USD 105,3 millones, cifra que la casa describió como la mayor jamás obtenida por una colección de memorabilia. Las primeras cuatro subastas, celebradas en marzo, sumaron USD 94,5 millones con el cien por ciento de los lotes vendidos y 28 récords de subasta establecidos.
Entre las piezas más destacadas figuraron la “Black Strat” del guitarrista de Pink Floyd David Gilmour, vendida por USD 14,5 millones —el precio más alto alcanzado por una guitarra en subasta—, la “Tiger” del líder de Grateful Dead Jerry Garcia y la Fender Mustang que Kurt Cobain tocó en el videoclip de “Smells Like Teen Spirit”, de Nirvana.
“Estuve en la sala de la venta de Jim Irsay, y fue una experiencia como nunca había visto”, dijo Brennan, según ARTnews. Los compradores “se daban palmadas en la espalda” y se abrazaban al ganar lotes. “No hubo mejor ejemplo de que una subasta crea comunidad”, agregó la ejecutiva.

Christie’s no quiere ser la más grande, sino la más significativa
A pesar de la escala del resultado, Brennan fue explícita sobre el foco de la división: no competir por volumen. “No queremos ser los más grandes”, afirmó en el panel, según el mismo medio. La estrategia apunta a objetos con la clase de procedencia y relevancia cultural que permitan aplicar el peso narrativo que la casa despliega en arte y en colecciones de un solo propietario.
Benesh calificó la venta Irsay como “una convincente prueba de concepto” en declaraciones a ARTnews, aunque aclaró que las conversaciones sobre crear un departamento de cultura popular habían comenzado mucho antes de que esa colección llegara a la casa.

Sotheby’s y Bonhams ya operan en este segmento desde hace años
Christie’s no es la primera gran casa en formalizar su presencia en este mercado. Sotheby’s estableció en 2021 un departamento de Ciencia y Cultura Popular bajo la dirección de Cassandra Hatton, quien ya venía liderando subastas de exploración espacial, tecnología, historia natural y hip-hop desde 2016. El año pasado, el asesor de arte Ralph De Luca se incorporó a Sotheby’s como vicepresidente de cultura popular, pero abandonó la casa al cabo de un año.
Bonhams, por su parte, lleva años organizando ventas dedicadas a memorabilia de entretenimiento; en 2021, cuando nombró a Helen Hall directora del área, se definía como la única casa de subastas global con subastas regulares en esa categoría. Freeman’s opera un departamento de coleccionables que incluye cultura popular, cómics, videojuegos y juguetes. Y Heritage Auctions —la casa donde Benesh fue director de estrategia y asesor legal durante cinco años— construyó un negocio de gran escala alrededor de objetos que van desde cómics y memorabilia deportiva hasta accesorios de películas y música.

La cultura popular, una vía de acceso para nuevos coleccionistas
La apuesta responde también a una preocupación más amplia de Christie’s: acercar a la casa a compradores jóvenes y nuevos en el mercado secundario. “Si no invitamos a la gente, si no hacemos que la próxima generación sienta que Christie’s es un lugar para ellos, morimos”, advirtió Brennan.
En ese camino, los artículos de lujo —relojes, joyas, carteras y vinos— ya funcionan como punto de entrada; el 75 % de las pujas en subastas de lujo de Christie’s llega a través de sus herramientas digitales. La cultura popular ofrece otra ruta, con objetos cuyo significado no requiere presentación para un comprador potencial.
“Los coleccionistas raramente se limitan a una sola categoría”, señaló Benesh. “Vemos una enorme conversión, pero funciona en ambos sentidos. Nuestros clientes de arte son igual de entusiastas ante estas oportunidades.”
La nueva división realizará múltiples subastas al año, aunque la casa no precisó las fechas de los primeros eventos bajo el nuevo esquema.




