
La economía de Nicaragua mantuvo un crecimiento interanual en junio de 2026, pero el resultado estuvo acompañado por caídas en cinco actividades económicas, entre ellas la explotación de minas y canteras, que disminuyó 15.5%, según el Informe de Resultados del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Nicaragua (BCN).
El IMAE registró un aumento de 1.8% frente a junio de 2025. La cifra fue inferior al crecimiento de 6.5% informado para el mismo mes del año pasado y quedó lejos de las tasas observadas en el primer trimestre de 2026, cuando el indicador creció 6.9% en enero, 6.1% en febrero y 5.3% en marzo.
El informe mostró que el menor dinamismo no quedó limitado al resultado general. Cinco actividades cerraron junio con variaciones interanuales negativas: explotación de minas y canteras, industria manufacturera, pesca y acuicultura, administración pública y defensa, y silvicultura y extracción de madera.

Cinco actividades cierran junio en negativo
La actividad de explotación de minas y canteras registró el peor resultado sectorial de junio, con una reducción interanual de 15.5%. El Banco Central atribuyó el descenso a una menor extracción de oro, material selecto y piedra cantera. La caída se produjo después de otra baja de 16.2% en mayo.
Aunque la minería acumuló un crecimiento de 4.6% entre enero y junio, esa tasa mostró una desaceleración marcada. En marzo, el crecimiento acumulado del sector era de 24%; en abril se redujo a 16%, en mayo a 8.9% y en junio llegó a 4.6%.
Por otro lado, la industria manufacturera cayó 4% en junio y acumuló una contracción de 4.8% durante los primeros seis meses de 2026. El informe explicó que el resultado respondió a una menor producción de textiles, productos no metálicos y arneses automotrices.
El sector registró caídas interanuales desde febrero. Tras un crecimiento de 1,7% en enero, la manufactura disminuyó 2.6% en febrero, 4.9% en marzo, 8.7% en abril y 11% en mayo. La baja de junio fue menor que la de mayo, aunque no modificó el balance negativo del semestre.

La pesca y acuicultura disminuyó 3.2% en junio. Esa baja mensual estuvo asociada a una menor captura de peces de escama, camarón costero y langosta en el litoral Pacífico. El aumento de la producción de camarón de cultivo y de otros recursos no logró revertir el resultado negativo.
El sector únicamente registró variaciones interanuales negativas durante el primer semestre. La caída llegó a 28.5% en mayo, antes de moderarse en junio. Pese a esa reducción, el acumulado semestral confirmó un deterioro sostenido de la actividad pesquera.
La actividad de silvicultura y extracción de madera cayó 0.8% en junio, 0.7% en el acumulado del semestre y 1.2% en el promedio anual. El Banco Central relacionó el resultado con una menor extracción de madera en troza y leña.
La administración pública y defensa, por su parte, disminuyó 3% en junio y acumuló una contracción de 3.1% durante el primer semestre. El informe no detalló los factores que explicaron esa reducción, aunque el sector mantuvo tasas negativas durante los seis meses del año.
A esos resultados se sumó la agricultura, que creció apenas 0.1% en junio, pero acumuló una caída de 2.5% entre enero y junio. El reporte señaló mayores labores en maíz, frijol y arroz, junto con descensos en café, maní, sorgo y hortalizas.



