Celeste Abigail Rivas Hernández tenía solo 14 años cuando fue asesinada. Su familia salvadoreña exige la pena máxima en el día de su cumpleaños 16. (REUTERS/AP)

En lo que debió ser la celebración de su cumpleaños número 16 el pasado 6 de septiembre, el recuerdo de Celeste Abigail Rivas Hernández, una adolescente de origen salvadoreño, resonó no con fiesta ni pastel, sino con un clamor desgarrador de justicia que sacude a los tribunales de California.

Sus padres y hermanos han roto el silencio tras la decisión judicial de enviar a juicio a David Anthony Burke, conocido artísticamente como D4vd, por un crimen que ha estremecido tanto a la comunidad hispana como a la industria musical estadounidense.

Para los padres de “Celestita”, las disculpas o las penas moderadas no tienen cabida frente a la magnitud de la atrocidad. A través de un desgarrador pronunciamiento de su abogado, la familia de raíces salvadoreñas solicitó de manera formal que la Fiscalía del Condado de Los Ángeles busque la pena de muerte para el artista de 21 años.

“Si se aplicara la pena de muerte, sería perfecta para este tipo de ser humano, desprovisto de sentimientos, vacío por dentro y sin conciencia, que solo causó dolor a nuestra hija, a nuestra familia y al mundo que apoya a nuestra querida hija”, expresó la familia en una declaración exclusiva al California Post.

El dolor de la familia Rivas Hernández es doble: mientras intentan sobrellevar la dolorosa ausencia de la joven en una fecha tan significativa como sus 16 años, deben revivir cada detalle del horror a través del expediente judicial. La familia expresó estar experimentando una turbulencia de emociones, recordando los momentos felices con la adolescente pero con un corazón sumamente apesadumbrado, un duelo que solo una madre, un padre y unos hermanos pueden comprender.

ARCHIVO - Una ofrenda en honor a Celeste Rivas Hernández, cuyo cuerpo fue hallado dentro de un vehículo propiedad del cantante D4vd, frente a su domicilio en Lake Elsinore, California, el 21 de abril de 2026. (Foto AP/Damian Dovarganes, archivo)

Estrategia legal y maniobras financieras: el estatus actual del juicio

El proceso en el Centro de Justicia Criminal Foltz de Los Ángeles ha entrado en una fase crítica. Tras declararse no culpable de todos los cargos el pasado 31 de agosto de 2026, la jueza Charlaine Olmedo programó una audiencia de revisión del estado del caso para el 19 de octubre de 2026. Se estima que, tras esta conferencia preliminar, el juicio oral formal con la selección del jurado comience en un plazo de 90 días.

Sin embargo, el proceso se ha visto salpicado por una fuerte indignación pública debido a la reciente estrategia de la defensa. Burke se desprendió sorpresivamente de su abogada privada de renombre, Blair Berk, argumentando no contar con los fondos suficientes y logrando que la corte le asignara un defensor público financiado por los contribuyentes.

Esta maniobra encendió las alarmas de la representación legal de la familia Rivas Hernández. El abogado Patrick Steinfeld calificó la medida como un abuso del sistema:

“Los residentes del condado de Los Ángeles deberían estar indignados porque serán los contribuyentes quienes paguen la cuenta para defender a este millonario. David Anthony Burke no es indigente.”

La familia sostiene que el artista está canalizando intencionalmente sus cuantiosas ganancias de la industria musical hacia empresas fachada y transferencias bancarias a su madre para aparentar insolvencia.

Autoridades de Los Ángeles continúan con el proceso contra el cantante D4vd, cuyo juicio iniciará tras la audiencia del próximo 19 de octubre. (Foto AP/Damian Dovarganes)

Mutilación, manipulación y silencio: la macabra anatomía del crimen

El caso contra el cantante D4vd es estremecedor por la frialdad con la que se cometió el asesinato. Según las pruebas presentadas por la fiscalía durante las audiencias preliminares, Burke entabló una relación con Celeste cuando ella tenía apenas 13 años.

La situación escaló drásticamente cuando la menor quedó embarazada y fue sometida a un aborto. Ante la amenaza de la víctima de exponer la relación y los abusos, la hipótesis del Ministerio Público señala que Burke decidió silenciarla para salvaguardar su carrera y estatus.

El hallazgo de los restos en septiembre de 2025 reveló la extrema sevicia del acto. Tras abandonar su vehículo Tesla en una calle cercana a su residencia en Hollywood Hills, el auto fue remolcado a un depósito de vehículos incautados. Ahí, las autoridades descubrieron una escena dantesca: el torso y la cabeza en avanzado estado de descomposición dentro de una bolsa negra para cadáveres, y una segunda bolsa con el resto de las extremidades desmembradas en el maletero delantero del coche.

Burke enfrentará cargos no solo por homicidio en primer grado, sino también por abuso sexual continuo de un menor de 14 años y mutilación ilegal de restos humanos. La comunidad salvadoreña y la opinión pública permanecen atentas a la audiencia de octubre, esperando que el peso de la ley recaiga sobre el responsable.