Leo Messi. (AFP)

Pocas veces se puede ver a un genio con lágrimas en los ojos. Más si son de dolor, tristeza o impotencia. Pero aquel que está destinado a dar alegrías a millones de personas también tiene sus momentos difíciles. Hace poco, Leo Messi anunciaba la noticia de que su padre, Jorge, había fallecido. Pero a los pocos días ya estaba de vuelta en los terrenos de juego haciendo lo que mejor sabe hacer: marcar goles y dibujar sonrisas en las caras de los aficionados.

Poco después, el 10 decía adiós a la albiceleste. Un Mundial, dos Copas América y una Finalissima. Y otra vez, el mundo del fútbol volvía a sentir ese aroma melancólico. Las reacciones no se han hecho esperar. Hasta José Mourinho, actual entrenador del Real Madrid, tuvo unas palabras para Leo. Y sus excompañeros, como Claudio Bravo, han compartido alguna anécdota que nos recuerda que sí, que Leo Messi también es humano.

Claudio Bravo en la final de la Copa América. (Brad Penner/Reuters)

En una entrevista con ESPN F90 Chile, Bravo recuperó una imagen que asegura tener “bien fresca”: la de Messi completamente solo tras la final de la Copa América Centenario de 2016, disputada en Estados Unidos. Chile volvió a imponerse en la tanda de penaltis, algo que ya había hecho un año antes, y encadenó así su segundo título consecutivo a costa de Argentina. Era de hecho la tercera final consecutiva que no conseguía ganar con el astro en el campo.

Bravo, que fue capitán de la Chile campeona aquella noche, recordó que esos años coincidieron con el momento de mayor presión mediática para el equipo argentino: “Me tocó tenerlo dentro del vestuario cuando fueron más criticados”. Dos días después de la derrota, Messi anunció que dejaba la selección, una decisión que finalmente resultó temporal.

Leo Messi, capitán de Argentina, se retira oficialmente de la selección albiceleste. (AP Photo/Sergei Grits)

El banquillo vacío

Bravo, quien también coincidió con el 10 en su etapa en el FC Barcelona, recordó aquel instante tras el pitido final. En medio de la celebración chilena, mientras sus compañeros celebraban, el portero se cruzó con el argentino sentado, apartado del resto: “Me lo encontré solo en el banquillo, absolutamente solo”. Para el exguardameta, aquella escena resumía las dos caras del fútbol de élite. “Te encuentras con la grandeza de este jugador en absoluta soledad”, explicó, subrayando que fue precisamente esa noche cuando descubrió, de primera mano, la exigencia y la presión que soportan los grandes ídolos cuando el resultado no acompaña.

Un compañero cercano, lejos del personaje

Más allá de aquel recuerdo, Bravo también quiso destacar cómo era Messi en el día a día, lejos de los focos. Durante los casi tres años que compartieron vestuario en el Barça, y en los cruces posteriores entre selecciones, el chileno lo describió como una persona sencilla y cercana en el trato, muy distinta a otros futbolistas de gran nivel con los que, según reconoció, siempre le costó más entablar conversación. Bravo fue incluso más allá al señalar que Messi parecía no ser del todo consciente de la magnitud que había alcanzado dentro del fútbol, algo que contrastaba con la distancia que sí percibió en otras estrellas del deporte.

Aquella etapa de dudas y críticas quedó finalmente atrás. Messi regresó a la selección, ganó la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022 y, sobre todo, el Mundial de Qatar 2022. En este Mundial 2026, ha sido la máxima figura albiceleste y se ha despedido por todo lo alto.