Claudio Bravo fue compañero de Lionel Messi en Barcelona, pero también uno de sus rivales en la selección de Chile. En 2015 y 2016, ambos estuvieron frente a frente en las finales de la Copa América, con el conjunto trasandino como vencedor en las dos ocasiones. Años después, el exarquero recordó cómo encontró al capitán argentino después de aquella segunda derrota.

En una entrevista con ESPN F90 Chile, Bravo contó que pudo compartir el vestuario con Messi durante una de las etapas más difíciles de su carrera con la Selección argentina.

El 26 de junio de 2016, apenas minutos después de perder la final de la Copa América Centenario ante Chile por penales, la Pulga anunció su decisión de dejar el seleccionado.

Me tocó tenerlo dentro del vestuario cuando fueron más criticados, cuando les tocó perder con nosotros en dos ocasiones. Fue el momento más cuestionado en relación a la Selección argentina y a sus jugadores”, recordó Bravo.

Y reveló una imagen que todavía conserva en su memoria: “Te encuentras con la grandeza de este jugador en absoluta soledad. Yo me lo encontré solo ese día en los asientos de la banca; absolutamente solo”.

El arquero de Chile junto a la Pulga. (Foto: EFE)
El arquero de Chile junto a la Pulga. (Foto: EFE)

El recuerdo de Claudio Bravo sobre Messi

El exarquero chileno explicó que aquella situación le permitió conocer una cara del fútbol que pocas veces queda expuesta: la soledad de los grandes ídolos cuando llega la derrota.

Ahí conocí la parte negativa que tiene el fútbol en relación a sus ídolos”, afirmó Bravo, quien también destacó la diferencia entre el reconocimiento que reciben los futbolistas en los momentos de éxito y lo que ocurre cuando atraviesan una caída.

Estamos hablando del mejor jugador de la historia de este deporte. Ahí es cuando ves las dos caras. Ves la cara del éxito y la cara de la derrota”, sostuvo.

Claudio Bravo destacó la sencillez de Messi y reveló qué pensaba el argentino sobre su propia grandeza

Bravo también destacó la personalidad de Messi y contó que, pese a su enorme figura, siempre lo vio como una persona sencilla dentro del vestuario.

En los casi tres años que estuvimos juntos y en conversaciones que teníamos después de los partidos de clasificatorias, o donde nos tocó competir, se trataba de una persona absolutamente normal”, explicó.

Y agregó: “Leo, a veces, no dimensiona —o no dimensionaba— lo grande que ha llegado a ser dentro del fútbol”.

La escena que recordó Bravo ocurrió después de una de las noches más duras para Messi con la camiseta argentina. La derrota ante Chile fue la tercera final consecutiva que la Albiceleste perdía, después del Mundial de Brasil 2014 y la Copa América 2015.

La presión sobre el capitán era enorme y terminó llevando al rosarino a anunciar, en caliente, su renuncia al seleccionado.