Glencore afirmó que el proyecto de cobre Coroccohuayco en Cusco avanza en procesos técnicos y regulatorios.

El proyecto de cobre Coroccohuayco podría extender por más de 25 años la actividad minera en Espinar, en Cusco, si completa sus procesos técnicos y regulatorios y entra en operación. La iniciativa de Glencore, ubicada a 7 kilómetros de la mina Antapaccay, prevé una inversión cercana a USD 1.800 millones.

Luis Rivera, director de Operaciones de Glencore para Sudamérica, informó que la empresa avanza con las evaluaciones necesarias para definir las condiciones de un posible desarrollo.

El ejecutivo, que además preside el Mining Investment America de Expomina 2026, evitó precisar una fecha de inicio de producción o un volumen estimado de cobre.

El mineral de Coroccohuayco se procesaría en la planta ya instalada en Antapaccay

El proyecto está situado junto a la actual operación de Antapaccay, en la provincia de Espinar. Si se concreta, el mineral será trasladado a la planta concentradora existente, una infraestructura que permitiría integrar el nuevo yacimiento a la operación minera instalada en la zona.

Hace un año y medio, la compañía proyectaba que Coroccohuayco podía ampliar la actividad extractiva en el área durante 20 años. La estimación actual elevó ese horizonte.

Coroccohuayco podría extender por más de 25 años la actividad minera en Espinar y ampliar la vida operativa de Antapaccay.

“De concretarse, el proyecto tendría el potencial de extender la actividad minera en Espinar por más de 25 años, generando inversión, empleo, oportunidades para proveedores y mayores aportes a la economía regional y nacional”, señaló Rivera.

El ejecutivo sostuvo que el desarrollo tendría efectos sobre la cadena de proveedores y el empleo vinculado a la minería en Cusco, aunque aclaró que la iniciativa continúa sujeta a los análisis y autorizaciones correspondientes.

Glencore busca elevar su producción mundial de cobre hacia 2035

Coroccohuayco forma parte de la estrategia global de crecimiento de Glencore en cobre. La compañía espera superar el millón de toneladas de producción anual hacia fines de 2028 y llegar a cerca de 1,6 millones de toneladas en 2035.

Rivera incluyó también al proyecto Quechua entre las oportunidades de crecimiento de largo plazo que la empresa mantiene en evaluación. Ambos activos dependen de sus respectivos procesos de desarrollo, por lo que la compañía no difundió plazos ni cifras de producción para cada uno.

El director de Operaciones afirmó que Perú ocupa un lugar dentro de la visión regional de la empresa por su potencial cuprífero. De todos modos, indicó que Glencore no comenta posibles transacciones ni activos específicos que no hayan sido comunicados de manera pública.

El proyecto Coroccohuayco se ubica a 7 kilómetros de Antapaccay y prevé procesar el mineral en la planta concentradora existente.

Expomina reunirá propuestas privadas sobre inversión y regulaciones

En paralelo al avance de Coroccohuayco, Rivera planteó que el Mining Investment America de Expomina 2026 buscará reunir al sector público, los inversionistas y la industria para elaborar propuestas orientadas a mejorar las condiciones de inversión minera en las Américas.

“El MIA permitirá acercar las perspectivas del sector público, los inversionistas y la industria, y convertir ese diálogo en propuestas concretas”, afirmó. Según explicó, el sector privado puede aportar experiencia técnica para reducir ineficiencias y ofrecer mayor previsibilidad a los proyectos.

El planteo apunta a revisar procesos regulatorios y administrativos que inciden en el desarrollo de inversiones. Rivera remarcó que la discusión no debe implicar una reducción de exigencias ambientales, sociales o técnicas.

“El objetivo no es flexibilizar los estándares, sino hacer más eficientes y previsibles los procesos, manteniendo los estándares que corresponden”, sostuvo.